Una importante agencia de calificación de riesgo crediticio advirtió el lunes que Grecia podría ser declarada en insolvencia si los bancos comienzan a exigir el pago de los instrumentos de deuda que tiene del país, tal como lo propone un plan francés.

La calificadora Standard & Poor's afirmó en un comunicado que dos propuestas de una asociación de bancos franceses "sería posiblemente el detonante que provocaría una suspensión de pagos" de acuerdo con sus criterios, porque ambas opciones ofrecen "un valor menor que el prometido en los instrumentos originales" de inversión.

Los analistas advirtieron que la posición de S&P generaría un caos en los esfuerzos que está realizando la Unión Europea para estabilizar la crisis financiera de Grecia, sobre todo si empresas rivales a S&P como Moody's y Fitch llegan a las mismas conclusiones.

La denominada "suspensión selectiva de pagos" podría generar una reclamación masiva de seguros sobre los bonos griegos, lo que probablemente generaría una nueva crisis en los mercados financieros.

"Una suspensión de pagos es exactamente lo que quieren evitar los políticos europeos", señaló Louise Cooper, un analista de mercados financieros para la firma BGC Partners. "Me supongo que hay demasiadas llamadas telefónicas entre los líderes de la política europea y los jefes de Standard & Poor's", agregó.

El Ministerio de Finanzas de Francia y los principales tenedores de deuda soberana de Grecia, entre ellos los bancos BNP Paribas y Credit Agricole — no hicieron comentarios el lunes sobre la advertencia de S&P.

El comunicado de la empresa calificadora llega una semana después de que los bancos franceses anunciaron que estaban listos para ayudar a Grecia al aceptar un cambio importante de deuda con otros instrumentos.

Por su parte, los bancos alemanes indicaron que estaban listos para ofrecer una ayuda parecida a la del plan francés.

Una propuesta que los involucraba consideraba una reinversión de aproximadamente el 70% de sus ganancias de los bonos del gobierno griego que llegan a su vencimiento en los recién emitidos bonos griegos a 30 años, respaldados por deuda de alta calidad de otros países.

La tasa de interés estaría ligada al crecimiento económico de Grecia y su operación en los mercados sería restringida.

Una segunda opción que también se toma en cuenta buscaría que las instituciones financieras francesas invirtieran al menos el 90% de sus ganancias en bonos griegos que están a punto de expirar en los recién emitidos bonos a cinco años. Estos bonos también estarían restringidos para su operación y tendrían la misma fórmula para calcular su tasa de interés que los bonos a 30 años.

Las propuestas recibieron una buena cantidad de apoyo, incluida la del presidente Nicolas Sarkozy.