La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, asistió hoy acompañada por cinco de sus ministros al velatorio del senador y exjefe de Estado Itamar Franco (1992-1995), que murió el sábado a los 81 años de edad.

En el velatorio que se llevó a cabo en el Palacio de la Libertad, sede del gobierno del estado de Minas Gerais, en la ciudad de Belo Horizonte, Rousseff coincidió con los principales líderes del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), entre ellos el expresidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2003).

La mandataria, que el sábado declaró siete días de luto nacional en homenaje al exmandatario fallecido, permaneció cerca de 40 minutos en el Palacio de la Libertad, en donde conversó con familiares y amigos de Franco, y con políticos oficialistas y opositores.

El Gobierno también estuvo representado en el velatorio por los ministros de la Presidencia, Gleisi Hoffmann; Relaciones Institucionales, Ideli Salvatti; Relaciones Exteriores, Antonio Patriota; Comunicación Social, Helena Chagas, y Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel.

Entre los líderes del PSDB presentes cuando la presidenta llegó estaban, además de Cardoso, el excandidato presidencial José Serra, derrotado por Rousseff en las elecciones de octubre pasado; el senador Aecio Neves, y los gobernadores de los estados de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, y de Minas Gerais, Antonio Anastasia.

Los restos mortales de Franco ya habían sido velados el domingo en la sede del Concejo Municipal de Juiz de Fora, la ciudad de Minas Gerais en la que el político pasó la mayor parte de su vida y de la que fue alcalde en dos oportunidades.

Al velatorio en Juiz de Fora asistieron, entre otros, el vicepresidente brasileño, Michel Temer, y los expresidentes José Sarney (1985-1990), Fernando Collor (1990-1992) y Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011).

Franco fue elegido vicepresidente en 1989 como compañero de fórmula de Collor y asumió la Presidencia en octubre de 1992 tras la renuncia del titular acorralado por un escándalo de corrupción.

Cerca de 30.000 personas despidieron al expresidente en Juiz de Fora y un número similar se hizo presente este lunes en el Palacio de la Libertad, desde donde los restos mortales fueron trasladados al vecino municipio de Contagem para la cremación.

En ambas ciudades su cortejo fue aplaudido en las calles por miles de personas que le arrojaron pétalos de rosas blancas.

Franco, que gobernó Brasil entre 1992 y 1995, estaba considerado el artífice de la estabilidad política y económica de Brasil de mediados de los años 90.

Su llegada al poder garantizó la transición constitucional del poder tras varios meses de crisis política por el juicio que el Congreso le hizo a Collor para despojarlo del mandato.

En su Gobierno nombró al entonces senador Fernando Henrique Cardoso primero como ministro de Relaciones Exteriores y después como ministro de Hacienda, lo que le sirvió a éste último de plataforma para su exitosa candidatura presidencial en 1994.

Franco como jefe de Estado y Cardoso como su ministro de Hacienda fueron los artífices del Plan Real de ajuste económico que en 1994 puso fin a décadas de inflación fuera de control.

El expresidente, que desde enero ejercía como senador del opositor Partido Popular Socialista (PPS) por Minas Gerais, murió el sábado en el Hospital Albert Einstein de Sao Paulo en donde estaba ingresado desde el 21 de mayo tras serle diagnosticada una leucemia.