Los legisladores republicanos podrían aceptar próximamente un acuerdo a corto plazo con el Gobierno de Barack Obama para elevar el techo de la deuda y evitar así que el país entre en moratoria, dijo hoy el senador por Texas John Cornyn.

Pese a que los líderes republicanos en el Congreso buscan un acuerdo a largo plazo, votarían a favor de un plan de menor duración si éste fuera la única manera de esquivar la paralización del país, admitió Cornyn en el programa Fox News Sunday.

"El problema con la idea de un 'mini acuerdo' es que tenemos un 'maxi problema'. Los grandes problemas no van a irse si lo alcanzamos, y todo lo que hace es retrasar el momento de la verdad", explicó.

"Pero si no podemos, ahorraremos ahora todo lo posible, y volveremos a litigar este asunto cuando nos acerquemos a las elecciones", añadió el senador, que encabeza la estrategia republicana en el Senado para los comicios presidenciales de 2012.

El techo de endeudamiento nacional se alcanzará el próximo 2 de agosto, fecha en la que vence la prórroga especial impuesta por el Departamento del Tesoro en mayo, cuando Estados Unidos llegó a su límite de deuda de 14,29 billones de dólares.

A menos de un mes para que se cumpla el plazo, el debate en torno a la deuda nacional y a la reducción del déficit se ha agudizado en el Congreso, que ha decidido incluso no tomarse su tradicional receso del 4 de julio, día del Independencia, para continuar sus frenéticas negociaciones.

Los republicanos, mayoría en la Cámara de Representantes, se han opuesto tajantemente a cualquier plan de reducción presupuestario que no incluya importantes recortes en el gasto público, y exigen que se mantenga la exención de impuestos para estimular la economía.

Por su parte, los demócratas han remarcado que la reducción del déficit pasa por un enfoque equilibrado que incluya también el aumento de ingresos fiscales, apoyado en una subida de los impuestos para los contribuyentes de mayores ingresos.

En una entrevista en el programa "State of the Union" de la cadena CNN, el senador republicano y ex candidato presidencial John McCain subrayó que su partido no aceptará "de ninguna manera" un aumento de impuestos.

"El principio de no subir los impuestos es algo en lo que basamos nuestra campaña el pasado noviembre (en las elecciones legislativas), y el resultado de las elecciones fue que el pueblo estadounidense no quería más alzas de impuestos y querían que redujésemos el gasto", subrayó McCain.

El senador por Arizona relativizó la importancia de encontrar un acuerdo inmediato, y puso el acento en "equilibrar el presupuesto".

"Creo que esta catástrofe o este hundimiento a corto plazo al que nos enfrentamos no es tan malo como el que encontraremos a no ser que controlemos nuestro déficit", opinó McCain.

Por su parte, el alcalde de Los Ángeles, el demócrata Antonio Villaraigosa, consideró desde su propia experiencia equilibrando el presupuesto de la ciudad californiana que Washington "tiene la cabeza enterrada en arena".

"Los demócratas no quieren tocar los programas sociales -Medicare y la seguridad social- y los republicanos no quieren hablar sobre ingresos ciudadanos o gastos de defensa", dijo en el programa "Face The Nation" de la cadena CBS.

"Y lo cierto es que tenemos que hablar de todo eso", añadió.