Socorristas consiguieron disipar gas tóxico y reanudaron el lunes la búsqueda de 19 mineros atrapados en una mina de carbón derrumbada en el sur de China, dijo la prensa local.

En tanto, equipos de rescate en una provincia vecina trataban de alcanzar a 23 mineros atrapados por una inundación en otra mina.

Los dos desastres en la región autónoma de Guangxi y en la provincia de Guizhou ocurrieron el sábado con apenas horas de diferencia y fueron causados por las fuertes lluvias que azotan el área, dijo la agencia noticiosa oficial Xinhua.

Para el lunes, rescatistas en la mina de Heshan, en Guangxi, habían confirmado la ubicación de los 19 mineros atrapados por el derrumbe del sábado, pero dijeron que sus condiciones "no estaban claras", dijo el funcionario de socorro Ye Fangyong, según lo citó la agencia.

Las labores de rescate fueron suspendidas por unas nueve horas luego que se detectase un nivel peligroso de monóxido de carbono, un gas tóxico, pero fueron reanudadas después de que el nivel cayese a una proporción segura alrededor del mediodía, dijo la agencia.

Cuarenta y nueve mineros escaparon del derrumbe y otros tres murieron.

En Guizhou se seguía sacando agua de la mina de Niupeng, pero no se sabía nada de los 23 mineros atrapados en los pozos inundados, dijo el portal del periódico China Daily.

La mina de Niupeng, en el distrito de Pintang, es de propiedad privada, está en construcción y no estaba operando en el momento del accidente. Esas minas tienden a tener peores normas de seguridad.

El jefe del gobierno de Pingtang, Mao Youzhi, le dijo al diario que más de 1.000 policías, bomberos y personal paramilitar estaban movilizados en las tareas de rescate.

La fuerte demanda de carbón para la economía de China ha provocado que las minas del país sean de las más mortíferas del mundo, a pesar de las constantes campañas de seguridad que han logrado reducir accidentes fatales.