El presidente Sebastián Piñera pidió este lunes en el Bicentenario del Congreso chileno fortalecer la unidad nacional con el fin de superar lo que hoy día se conoce como "la trampa de los países de ingreso medio".

"Debemos fortalecer la unidad nacional. Sólo con unidad podremos superar lo que hoy día se conoce como la trampa de los países de ingreso medio", recalcó el mandatario en la sede del Parlamento, en Valparaíso, a 120 kilómetros al noroeste de Santiago.

Piñera puntualizó que son muchos los países que han logrado llegar al nivel de desarrollo que tiene hoy Chile "pero son muy pocos los que han logrado dar ese segundo gran salto hacia adelante: derrotar la pobreza, superación del subdesarrollo y creación de una sociedad con verdaderas oportunidades para todos".

El gobernante chileno afirmó que durante el último tiempo se ha visto a una ciudadanía "más empoderada, más consciente de sus derechos, más exigente", en alusión a las masivas movilizaciones del estudiantado, profesores y trabajadores de diversos sectores que se han originado en los últimos 20 días.

"A veces (las manifestaciones) también más impacientes, lo cual refleja una democracia consolidada, refleja una economía capaz de satisfacer nuevas necesidades y un país que poco a poco empieza a adquirir rasgos de nación desarrollada", añadió Piñera en su discurso ante cerca de un millar de personas.

Reconoció que el Ejecutivo está muy consciente de que esas nuevas demandas ciudadanas tienen que ver con la educación, el cuidado del medioambiente y la discriminación que afecta "sensiblemente" a muchas minorías.

Destacó que el desafío hoy "es el de ser protagonistas activos y no meros observadores de estos cambios que están recorriendo a Chile y sacudiendo al mundo".

Aseguró que este desafío "requiere unidad para ser enfrentado, porque vivimos una paradoja, no solamente en Chile, (también) en el mundo entero".

"Tanto aprecio por la democracia y, al mismo tiempo, a veces tanto desprecio por la política. Ésta es una paradoja peligrosa, porque todos sabemos que no hay democracia sana con política enferma", sentenció.

Resaltó que quienes han sido llamados a cumplir funciones de autoridad republicana y de representación popular, "debemos comprometernos siempre a ejercerlas, velando por el bien común por sobre todo interés particular, con buena voluntad, por sobre toda intransigencia, y promoviendo el diálogo y los acuerdos cada vez que ello sea posible".

El Bicentenario del Congreso chileno incluyó un "desfile de nuestras leyes", en el que un grupo de actores representó las leyes más emblemáticas aprobadas en 200 años, como la ley de libertad de vientre (abolición de la esclavitud) y el derecho a voto de las mujeres.

También hubo homenaje a los parlamentarios que fueron víctimas de la violencia política en el ejercicio de sus cargos y un reconocimiento al papel de las mujeres en la política. EFE