El papa Benedicto XVI está "profundamente triste" debido a la ordenación sin su consentimiento de un obispo en China, dijo el lunes el Vaticano.

El nombramiento fue la acción unilateral más reciente de la iglesia católica en ese país en su confrontación con Roma.

El Vaticano dijo el lunes en un comunicado que la ordenación del reverendo Paul Lei Shiyin efectuada el 29 de junio en la diócesis de Leshan es ilegítimo, siembra divisiones y "desafortunadamente causa escisiones y tensiones" en la comunidad católica.

China obligó a sus católicos en 1951 a que rompieran vínculos con El Vaticano. La iglesia católica en China está controlada por el gobierno.

La práctica religiosa está permitida en China sólo en las iglesias que tienen la autorización del gobierno, aunque millones de chinos pertenecen a congregaciones no oficiales leales al Papa.

El año pasado se vino abajo un acuerdo mediante el cual El Vaticano recibía la oportunidad de dar su aprobación a los nuevos obispos.