El gobierno libio y rebeldes han conseguido algunos progresos en las negociaciones para poner fin a cuatro meses de combates, dijo el lunes un alto funcionario libio.

El viceministro del exterior Jaled Kaim dijo a reporteros en la capital libia que dichas negociaciones se efectúan desde hace dos meses.

El objetivo de las discusiones, que tienen lugar fuera de Libia y por teléfono, es suspender las hostilidades y elaborar una estructura para un diálogo futuro, dijo.

Al preguntársele si había progresos, dijo: "En algunas áreas, por supuesto".

Kaim dijo que algunos miembros de la OTAN habían complicado las gestiones porque no apoyan las negociaciones. Las charlas han sido obstaculizadas también porque los rebeldes no tienen una posición unificada, dijo.

Hace dos semanas, el primer ministro de Moamar Gadafi, al-Baghdadi al-Mahmudi, dijo que el gobierno ha tenido varias "reuniones preliminares" con funcionarios fincados en la ciudad oriental de Bengasi, capital de facto de los rebeldes. Dijo que ha habido conversaciones en Egipto, Túnez y Noriega, entre otros países.

No se pudo contactar de inmediato a funcionarios rebeldes para que comentasen. Sin embargo, el portavoz rebelde Abdul-Hafiz Ghoga reiteró el domingo que cualquier acuerdo político tiene que incluir la salida de Gadafi, que ha gobernado Libia durante más de 40 años. "Rechazamos negociaciones que no aseguren la renuncia de Gadafi", dijo.

El máximo líder rebelde, Mustafa Abdul-Jalil, dijo el domingo que Gadafi pudiera recibir la opción de permanecer en Libia, siempre que renuncie y ordene el cese del fuego. Pero Ghoga restó importancia más tarde a esa idea, diciendo que no era "parte de ninguna discusión por nuestra parte en las negociaciones".

Un alzamiento contra el gobierno estalló en Libia en febrero y rápidamente se volvió un conflicto armado. Los rebeldes controlan el tercio oriental del país, más algunas ciudades y áreas de occidente, incluyendo la importante ciudad portuaria de Misrata.

La OTAN ha lanzado ataques aéreos contra instalaciones militares de Gadafi desde marzo.

Kaim, mientras tanto, dijo que el gobierno capturó un barco que transportaba armas desde Qatar para los rebeldes, aunque no dio más detalles.

Reporteros extranjeros fueron llevados más tarde a un puerto en Trípoli en el que se les mostraron armas y municiones. Las armas incluían 100 fusiles de fabricación belga, además de miles de municiones. Varias de las cajas de municiones tenían inscripciones en inglés que indicaban que procedían de Qatar. No había funcionarios del gobierno en el lugar para responder a preguntas de la prensa.