Un juez de la norteña provincia argentina de Tucumán procesó, en un fallo inédito, a los exgenerales Luciano Benjamín Menéndez y Antonio Bussi, quienes acumulan varias condenas a prisión perpetua, por violaciones sexuales cometidas en un centro de detención durante la última dictadura (1976-1983).

El juez federal Daniel Bejas consideró que Menéndez, exjefe del Tercer Cuerpo del Ejército, y Bussi, exgobernador de Tucumán, fueron "partícipes necesarios del delito de violación sexual agravada en grado reiterado" de una adolescente que permaneció detenida en un centro clandestino que funcionó en la provincia durante el último régimen militar, informó el Centro de Información Judicial (CIJ).

Durante su testimonio, la víctima contó que cuando tenía 19 años fue detenida y alojada en el penal, donde fue abusada sexualmente casi a diario.

Debido a las reiteradas violaciones quedó embarazada y dio a luz en cautiverio a una niña que a los pocos días le quitaron y de la que nunca más ha vuelto a saber.

Como secuela de las vejaciones a las que fue sometida, la mujer todavía conserva las marcas de las mordeduras de los perros que al menos uno de los hombres que le violaba le echaba cuando se negaba a someterse a sus abusos.

La sentencia del magistrado, que lleva adelante la causa que investiga los delitos de lesa humanidad perpetrados durante la dictadura en ese centro de detención, no tiene precedentes porque es la primera vez que un juez procesa a dos de los máximos responsables de la represión durante la última dictadura por violaciones sexuales y que ahonda específicamente en la violencia de género.

"Las mujeres alojadas en el Penal de Villa Urquiza durante la vigencia del terrorismo de estado habrían sido víctimas de actos que califican como las más graves y reprochables formas de violencia contra la mujer, correspondiendo al Ministerio Público Fiscal ahondar su investigación a fin de visibilizar tales hechos en forma particular y específica", señala el fallo.

Menéndez, de 84 años, es, con seis cadenas a prisión perpetua, el exmilitar argentino que más veces ha sido condenado por delitos cometidos durante la última dictadura, entre ellos el secuestro, las torturas y la desaparición en 1976 del senador peronista Guillermo Vargas Aignasse.

Bussi, de 85, que gobernó Tucumán durante el régimen de facto y durante un nuevo mandato en democracia (1995-1999), también fue condenado a cadena perpetua en 2008 por esos delitos.

Ambos cumplen prisión domiciliaria en Tucumán y padecen un delicado estado de salud, que ha obligado a su hospitalización en repetidas ocasiones en los últimos meses.

Se calcula que cerca de 500 bebés fueron robados a sus padres durante la dictadura, que causó la desaparición de unas 30.000 personas.