Ratko Mladic fue expulsado el lunes de la Corte Penal Internacional debido a que el ex jefe militar gritó a los jueces, los desobedeció y rehusó declararse culpable o inocente de 11 cargos de orquestar las peores atrocidades durante la guerra en Bosnia.

Con la silla de Mladic vacía en la sala de audiencias, el juez presidente Alphons Orie autorizó que se extendiera la declaración individual de inocencia al ex militar, de acuerdo con las normas del tribunal de crímenes de guerra para procesados que rehúsan declararse culpables o inocentes.

Con sus comentarios despectivos, Mladic suscitó la ira de sobrevivientes de la guerra bosnia, librada de 1992 a 1995, en un preludio de las dificultades de este nuevo juicio en el tribunal de las Naciones Unidas, el cual podría acarrear más desazón que justicia a las víctimas.

En Srebrenica, la localidad bosnia donde Mladic está acusado de dirigir a los soldados que en 1995 asesinaron a unos 8.000 hombres y jóvenes musulmanes en la peor matanza en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, la sobreviviente Fadila Efendic dijo que el comportamiento de Mladic le caía como sal en las heridas.

"Se nos hace sufrir, llorar por nuestros hijos, se nos obliga a verlo y hacer su circo en la corte", dijo. "Debería abreviarse el juicio, debería tratársele igual como él trató a nuestros hijos, como trató a los miles de personas inocentes... que fueron asesinadas por órdenes de él".

Mladic dio sus muestras de belicosidad en la corte cuando falta una semana para las conmemoraciones solemnes en Srebrenica con motivo del 16to aniversario de la masacre.

El lunes próximo serán inhumados en un cementerio para víctimas de Srebrenica otros 600 cadáveres exhumados el año pasado de fosas comunes en montañas que rodean el poblado y que fueron identificados mediante exámenes de ADN.

Durante la semana, diversos deudos emprenderán una marcha por la paz durante tres días por los bosques de Srebrenica, a través de los cuales los hombres y niños musulmanes intentaron escapar de la matanza.

Mladic, de 69 años, había anunciado que boicotearía la audiencia del lunes, la cual sería su segunda presentación pública desde su extradición en mayo de Serbia a La Haya, en protesta porque el tribunal no había designado como sus defensores al abogado de Belgrado, Milos Saljic, y un abogado ruso.

Poco antes de que los guardias de seguridad condujeran a Mladic a salir de la corte, el serbio gritó a Orie: "¡usted desea imponer mi defensa! ¿qué tipo de corte es esta?"

Mladic continuó sus gritos en serbio: "¡no me permiten defenderme!... ¡no me dejan respirar!"

El juez le dijo que el registro de la corte estudiaba la petición de Mladic de que lo representen abogados.

Cuando Orie comenzó la lectura de los cargos, Mladic dijo: "¡No, no, no! No me lean eso, ni una palabra más", se quitó los audífonos, se dejó caer pesadamente en su silla y frunció el ceño. Después de que Orie le advirtiera que se comportara o sería retirado de la sala, Mladic respondió "¡sáqueme!".

Este tipo de arrebatos no son nuevos en la Corte Penal Internacional. El ex presidente serbio Slobodan Milosevic y otros sospechosos de alto rango intentaron aprovechar sus juicios para desacreditar a la corte y promover sus ideologías nacionalistas. Milosevic murió en 2006 de un infarto antes de que se llegara al veredicto en su caso.

El jurista Mark Ellis, director ejecutivo de la Asociación de la Barra Internacional, dijo que Orie intentará dar a las víctimas un sentido de justicia imponiéndose a los exabruptos de Mladic al tiempo de garantizar los derechos procesales de éste.

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Dusan Stojanovic, en Belgrado; Amer Cohadzic y Sabina Niksic, en Sarajevo, y Toby Sterling, en Amsterdam, contribuyó a este despacho.