El opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) se alzó el domingo con el triunfo en tres elecciones para gobernador en México, que lo impulsan en su intento por recuperar en 2012 la presidencia del país que perdió hace una década.

Con los resultados preliminares a favor del PRI para gobernador en Coahuila, Nayarit y el Estado de México, analistas estimaron que los comicios también evidenciaron los desafíos que enfrentan sus rivales sobre la pertinencia de alianzas políticas más allá de sus diferencias ideológicas.

El PRI ganó además 43 de las 84 alcaldías en las elecciones municipales del domingo en el estado central de Hidalgo, donde el PRI ganó en 43 de las 84 alcaldías en disputa.

Los reflectores se mantuvieron en el Estado de México, el más poblado del país y un termómetro de lo que se podría esperar en los comicios del 2012, debido a que el actual gobernador Enrique Peña Nieto es el favorito para ser el candidato presidencial del PRI.

El candidato del PRI, Eruviel Avila, se alzó con el triunfo con 62,56% de los votos en el conteo preliminar del 99,3% los sufragios escrutado. Logró una ventaja de más de 40 puntos porcentuales frente a su rival más cercano, Alejandro Encinas, del partido izquierdista de la Revolución Democrática (PRD), que obtuvo el 21,09%.

Luis Felipe Bravo Mena, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), fue relegado a un lejano tercer lugar con 12,47%.

El PRI, el PAN y el PRD son las tres principales fuerzas políticas del país, y diversas encuestas recientes han señalado que el primero se impondría hoy en los comicios del 2012 con la candidatura de Peña Nieto.

"El Estado de México sí creo que es un reflejo de lo que a nivel nacional también está pasando con las tres fuerzas políticas", dijo el lunes a la AP José Antonio Crespo, analista del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

"Así como el año pasado la conclusión fue que con coalición se le puede ganar al PRI, incluso en condiciones de iniquidad, ahora la conclusión es que al PRI no se le puede ganar sin coaliciones hoy por hoy, no como una ley universal, sino en las actuales condiciones", añadió.

En Coahuila, con un 98,1% de las casillas contabilizadas, los resultados preliminares le dieron al PRI el triunfo con 59,9% de los votos, seguido por el PAN con un 35,36%.

En Nayarit, con 90% de las casillas contabilizadas, el PRI triunfó con un 45,8% de los votos, seguido del PAN con 38,1%, según el conteo preliminar oficial.

El PRI surgió en 1929 y mantuvo el poder de manera ininterrumpida hasta el 2000. Sus críticos lo señalan como un partido autoritario y corrupto, además de que sus rivales del PRD y PAN han considerado que sería un retroceso que recuperara la presidencia en el 2012.

"Acaso no sea el PRI la mejor opción para México, pero ayer (domingo) ese partido demostró que es el único referente político que quiere gobernar al país y para ello trae ánimos de victoria", escribió el lunes en el diario El Universal el analista político Ricardo Raphael.

El PAN y el PRD lograron en 2010 remontar sus diferencias ideológicas y se aliaron para ir en conjunto a algunas elecciones estatales, lo cual les valió arrebatarle al PRI algunos de sus bastiones históricos: Oaxaca, Puebla y Sinaloa.

Sin embargo, el PRD y el PAN no pudieron sacar adelante en 2011 una alianza en el Estado de México ante las divisiones internas que esa posibilidad generó en la izquierda.

Crespo consideró que si la izquierda y la derecha no son capaces de ver las posibilidades de las alianzas contra el PRI, entonces desde ahora que "no se extrañen de la derrota" en el 2012.