La presidenta Dilma Rousseff manifestó el lunes su apoyo al ministro de Transportes, Alfredo Nascimento, tras un escándalo de corrupción que provocó la caída de la cúpula de esa dependencia.

Medios de prensa especularon el lunes que Nascimento dejaría su cargo luego de que el sábado, la revista Veja publicó denuncias de sobrefacturación y sobornos en proyectos de transporte que provocaron la caída de cuatro altos funcionarios del ministerio.

"El gobierno manifiesta su confianza en el ministro Alfredo Nascimento. El ministro es responsable por la conducción del proceso de investigación de las denuncias contra el ministerio", señaló Rousseff en un comunicado distribuido por la presidencia.

El Ministerio de Transporte tiene a su cargo la mayor parte de las obras previstas en el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), un gigantesco paquete de proyectos de infraestructura en todo el país, con inversiones públicas por más de 500 millones de reales (313 millones de dólares).

Dentro de ese conjunto de obras están contempladas obras de movilización urbana y modernización de aeropuertos, contemplados dentro de los proyectos que Brasil debe desarrollar antes del Mundial de Fútbol de 2014 y las Olimpiadas de Rio de Janeiro de 2016.

Pese al apoyo de Rousseff, la oposición en el Congreso anunció su intención de convocar al ministro para que explique las denuncias contra la dependencia.

El senador Alvaro Dias, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), dijo que pediría la convocatoria de Nascimento y del destituido director del Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes, Luiz Antonio Pagot, para que expliquen las denuncias ante la Comisión de Servicios de Infraestructura de la cámara alta.

Pagot fue separado de su cargo el sábado tras la denuncia de la revista Veja.

Dias consideró que el propio ministro debería pedir su separación del cargo mientras se investigan las denuncias "para que los hechos sean aclarados de manera cabal y definitiva".