En una simbólica celebración de matrimonio colectivo, 1.500 parejas se casaron civilmente en Panamá, en un acto que tuvo como testigos de honor al cuatro veces campeón mundial de boxeo Roberto Durán y su esposa Felicidad.

"Que Dios me los bendiga a todos ustedes, que nunca tengan problemas en su hogar, porque los problemas uno los puede resolver, lo que no se puede resolver es la muerte", dijo Durán, quien lleva 40 años casado con su esposa Felicidad.

"Quieran mucho a sus esposas, respétenlas, no les peguen, porque eso está mal, el amor se hizo para hacer el bien y no para el mal", aconsejó.

El matrimonio colectivo se realizó en el gimnasio de deportes Roberto Durán, en la periferia este de la capital. La celebración dio fin a poco más de dos meses de labores que comenzaron cuando las autoridades hicieron el llamado a las parejas interesadas en formalizar su unión.

El matrimonio colectivo forma parte del proyecto "Familias legalmente unidas", del Programa de Participación Ciudadana del Ministerio de la Presidencia. Y los gastos legales y médicos que conlleva el matrimonio civil fueron sufragados por el gobierno.

"Si a la gente no se le motiva, piensa que es muy caro, muy costoso, y eso no es así, queremos que ellos sean personas que puedan llevar ese mensaje a los demás", dijo a la AP Denis Hernández, directora ejecutiva de Participación Ciudadana. "El asunto del matrimonio no es tan difícil, no es tan costoso, es un asunto de decisión", recalcó.

El Ministro de la Presidencia Jimmy Papadimitriu manifestó en un discurso que la decisión de casarse conlleva un compromiso de luchar y mantenerse unidos, apoyándose como pareja. "Un papel no es todo, ustedes deberán hacer de esta unión algo fuerte y grande, deben cuidarse el uno con el otro, escuchar a su pareja, escucharse mutuamente y tener paciencia", dijo a los recién casados.

En un acto protocolar presidido por la magistrada superior civil Sharon Dumanoir, las parejas vestidas de blanco intercambiaron anillos y se dieron un beso.

"El señor quiso, y como siervos de Dios, lo hicimos", dijo Otero Mercaza, de 62 años, quien se casó con Inés Quirós de 56. "En el corazón sentimos la razón de hacerlo". La pareja, con ocho hijos, vivió unida sin casarse durante 35 años. Actualmente viven con dos nietos, una niña de tres años y un niño de siete, cuya madre falleció.

Las parejas que se casaron tienen edades que van de los 19 años a más de 70. "Hay de todas las edades, muchas parejas jóvenes que desde temprano quisieron formalizar el hogar, también hay otras que llevan más de 50 años unidas", dijo Hernández.

Las autoridades celebraron en abril un matrimonio colectivo en la provincia de Veraguas, donde se casaron 509 parejas.

Luego de la celebración civil, las parejas fueron agasajadas con un brindis, presentaciones artísticas y regalos. El Banco Nacional entregó una cuenta de ahorro con 100 dólares a cada pareja.