Seis policías, un funcionario y un supuesto insurgente murieron hoy en distintos ataques en Bagdad y en las provincias Al Anbar y en Kirkuk, en el oeste y norte del país respectivamente, informaron fuentes policiales.

Las fuentes explicaron a Efe que los integrantes de un grupo armado que viajaban en dos vehículos atacaron hoy un puesto de control de la Policía en la ciudad de Al Ritba, 350 kilómetros al oeste de Bagdad, y mataron a cinco agentes.

Tras el atentado, los atacantes se dieron a la fuga y las fuerzas de seguridad lanzaron una operación de búsqueda.

En otro incidente, un policía resultó muerto por los disparos de insurgentes que utilizaron pistolas con silenciadores, en el barrio de Al Yihad, en el suroeste de la capital.

Asimismo, un funcionario perdió la vida y otro resultó herido por el estallido un artefacto al paso del coche en que viajaban en la carretera que une las ciudades norteñas de Kirkuk y Baiyi.

Además, un supuesto insurgente murió por la explosión de una bomba en la localidad de Daquq, cerca de Kirkuk, 250 kilómetros al norte de Bagdad.

Por otro lado, en una zona al norte de Kirkuk las fuerzas de seguridad hallaron un cadáver con señales de haber sido torturado, mientras que anoche fue encontrado el cuerpo sin vida de un policía, secuestrado hace dos semanas, cerca del río Éufrates en el área de Saeda en el pueblo de Qaem, en el oeste de Irak.