Los miembros del COI se reunirán esta semana en Durban (Sudáfrica) para elegir la sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018 entre las ciudades de PyeongChang (Corea del Sur), Annecy (Francia) y Múnich (Alemania).

Entre los cíclicos asuntos que aborda la agenda olímpica año tras año, la elección de los Juegos de Invierno es el segundo en importancia y trascendencia internacional, solo superado por la designación de los Juegos de Verano. Esta vez ha perdido algo de lustre por el reducido número de candidaturas -ni siquiera se hizo un primer corte-, pero la calidad de las mismas es sobresaliente, coinciden los electores.

En la decisión, además, rivalizan tres grandes potencias económicas y deportivas, sobre las que tienen puestos los ojos otros muchos países. Entre ellos España, que aún no ha decidido si presentará una tercera candidatura olímpica consecutiva de Madrid y que antes quiere saber, entre otras cosas, de qué continente es la ciudad ganadora de 2018.

PyeongChang pide los Juegos por tercera vez seguida, tras perder por estrecho margen ante Vancouver 2010 (por tres votos) y Sochi 2014 (por cuatro), e insiste en su idea de abrir los Juegos de Invierno a nuevas fronteras y mercados aún poco explotados. Annecy, con Chamonix y el Mont Blanc como buques insignia, defiende la vuelta a la montaña y a la pequeña ciudad. Múnich, por su parte, ofrece instalaciones de primera clase y la posibilidad de que, por primera vez, una ciudad que ha organizado los Juegos de Verano (1972) se haga cargo también de los de Invierno.

"Es posible que PyeongChang sorprenda con una victoria más fácil de lo esperado", indicaron a Efe fuentes de la asamblea del COI, que admitieron, no obstante, que algunos miembros dan por seguro el éxito de Múnich.

Las mismas fuentes indicaron que PyeongChang estuvo a punto de ganar los Juegos de 2010 "cuando tenía al establishment del COI en contra", volvió a quedarse cerca para 2014, "con la neutralidad de ese establishment", y podría hacerse con la victoria ahora que tiene la simpatía de los círculos de poder del organismo internacional.

La elección de la sede será el próximo miércoles, primer día de la 123 Sesión del COI, aunque el lunes abrirá las reuniones la Comisión Ejecutiva y el martes también mantendrá una sesión de trabajo la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales (ACNO).

De las reuniones de Durban saldrá España con un miembro más en la asamblea del COI, pues allí debe ratificarse la admisión de José Perurena, presidente de la Federación Internacional de Piragüismo y que se unirá a Juan Antonio Samaranch jr y a Marisol Casado. Aunque la elección se someterá a voto, es un mero trámite.

La asamblea olímpica también debe cubrir una vacante en la Ejecutiva, el órgano de gobierno del COI, por vencimiento de mandato del noruego Gerhard Heiberg.

Londres, a poco más de un año de los Juegos de 2012, debe presentar en Durban un informe ya muy detallado del estado de los preparativos. También Sochi 2014 y Río de Janeiro 2016 harán sus presentaciones.

El COI tendrá que abordar igualmente los conflictos en varios comités nacionales, entre ellos los de Gambia, Panamá y Venezuela, que deben atenerse a las normas olímpicas si quieren mantener su estatus en el organismo.