Catorce de los 33 mineros que el año pasado estuvieron atrapados durante 70 días en un yacimiento del norte de Chile han pedido al Gobierno una pensión de gracia que les permita jubilarse, ya que no han podido superar las secuelas físicas y psicológicas del accidente.

Según informa hoy el diario El Mercurio, Cristián Barra, asesor del Ministerio del Interior que estuvo presente durante las labores de rescate, aseguró que el presidente chileno, Sebastián Piñera, decidirá dentro de los próximos 30 días si les concede ese beneficio.

"Nos reunimos con ellos en Santiago y Copiapó, y entre sus peticiones nos plantearon entregar pensiones de gracia a 14 de ellos, los más ancianos y enfermos, que no tienen posibilidades reales de volver a trabajar", indicó Barra.

Uno de los beneficiados sería Luis Urzúa, el jefe de turno, que fue el último de los mineros en emerger el pasado 13 de octubre desde el refugio ubicado a 700 metros de profundidad en la mina San José, cerca de Copiapó, en el árido desierto de Atacama.

También se beneficiarían de la medida los mineros Jorge Galleguillos, Mario Gómez y Yonny Barrios, que ejerció como enfermero durante el encierro en el yacimiento. Los tres padecen silicosis.

La silicosis se produce por la inhalación de bióxido de sílice, presente en la mayoría de las minas, que se deposita paulatinamente en los pulmones y provoca un deterioro orgánico irrecuperable, ya que sólo se puede tratar con broncodilatadores y antiinflamatorios.

Según Urzúa, la lista de los posibles beneficiados incluye a los mayores de 49 años.

El minero, de 55 años, puntualizó que esa petición no impedirá que ellos interpongan una demanda contra el Estado chileno por la falta de fiscalización de los organismos públicos en los yacimientos mineros.

"Estas pensiones son en atención a lo que estamos sufriendo, y las demandas son porque alguien del Estado no hizo bien su pega (trabajo)", remarcó.

También queda por concretar la agenda de conmemoraciones de esta épica historia, que comenzó con el derrumbe de parte de la mina, el 5 de agosto de 2010, la toma de contacto con los 33 mineros, 17 días después, y el mediático rescate, que se desarrolló el 13 de octubre de ese año.

Desde su salida a la superficie los mineros han aprovechado las invitaciones que les extendieron para viajar a distintas partes del mundo, mientras se preparan diversas películas para narrar su historia, también reflejada en varios volúmenes disponibles ya en librerías.