El canciller de Turquía reconoció el domingo a los insurgentes libios como los representantes legítimos de Libia y prometió darles 200 millones de dólares adicionales en ayuda.

Durante una visita a Bengasi, una ciudad controlada por los rebeldes en el este de Libia, el ministro turco de relaciones exteriores Ahmet Davutoglu dio indicios de que hay un cambio de política en Ankara. Turquía, una potencia regional clave, criticó inicialmente la idea de efectuar operaciones militares en Libia, pero como miembro de la OTAN ahora apoya los ataques aéreos contra la nación del norte africano.

Turquía tiene grandes intereses comerciales en Libia y lazos desde hace tiempo con el régimen de Gadafi.

Davutoglu se reunió con Mustafá Abdul-Jalil, presidente del Consejo Nacional de Transición libio, en un edificio gubernamental fuertemente resguardado. Posteriormente ofreció una conferencia de prensa con Alí al-Issawi, quien funge como el ministro del exterior de los rebeldes.

El visitante turco dijo que su país reconoce a los líderes rebeldes como los representantes legítimos del pueblo libio. Otros países, como Francia, Qatar e Italia, ya han dado su reconocimiento a los rebeldes.

"Turquía nos ha dado su apoyo político, financiero y humanitario", dijo al-Issawi.

Turquía ha dado a la oposición libia 100 millones de dólares en asistencia y prometió dar otros 200 millones. Parte del dinero se usará para mejorar la infraestructura de Bengasi y para rehabilitar su aeropuerto.

"Para nosotros, el destino de Libia es el destino de Turquía", dijo Davutoglu. "Expresé nuestra solidaridad y compromiso".

El ministro dijo que tiene la esperanza de que la crisis libia pueda resolverse de manera pacífica este mes, antes del inicio del mes del Ramadán, que comienza a principios de agosto.

"A fin de cuentas, debe haber una solución política con base en las demandas y aspiraciones del pueblo libio", dijo Davutoglu. "Si hay un acuerdo, haremos todo lo posible para la implementación de ese acuerdo".

En su camino de regreso al aeropuerto, Davutoglu se detuvo en la Plaza de la Libertad de Bengasi, donde fue recibido por cientos de manifestantes, viudas de guerra entre ellos, que cantaron "Fuera Gadafi".

Una coalición internacional comenzó a atacar a las fuerzas de Gadafi el 19 de marzo de acuerdo con una resolución de la ONU para proteger a la población civil. La OTAN asumió el control de la campaña de bombardeos sobre Libia el 31 de marzo.