El ex director-gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, se escabulló con su esposa de su casa alquilada el sábado, su primer día en libertad tras su arresto domiciliario en un caso de agresión sexual, para regresar a las pocas horas y volver rápidamente al interior de la residencia.

Strauss-Kahn, cuyo arresto domiciliario fue levantado el viernes tras preocupaciones sobre la credibilidad de la mucama de hotel que lo acusó de intentar violarla, salió de la casa en el barrio Tribeca de Manhattan con su esposa, Anne Sinclair, justo después de las dos de la tarde del sábado. Ambos echaron un vistazo a una multitud de periodistas al otro lado de la calle, y luego se subieron al asiento trasero de un lujoso sedán negro que salió a toda velocidad por la calle adoquinada, seguido por un segundo sedán negro. Su destino era desconocido.

La pareja regresó tres horas más tarde, y se bajó de un vehículo afuera de la casa.

Strauss-Kahn fue acusado por la mucama de intentar violarla en mayo. La fiscalía dijo el viernes a un juez que habían descubierto serios problemas con la credibilidad de la denunciante. Posteriormente, el juez levantó el arresto domiciliario, lo que permite a Strauss-Kahn viajar dentro de Estados Unidos, pero no al extranjero.

Strauss-Kahn, quien renunció a su puesto en el FMI, ha negado las acusaciones. Debe regresar al tribunal el 18 de julio. Su abogado, Benjamin Brafman, dijo que cree que su cliente será reivindicado.

Si las acusaciones imputadas a Strauss-Kahn se desmoronan, eso podría volver a sacudir la campaña por la presidencia francesa. Antes del escándalo, Strauss-Kahn, un prominente socialista, era visto como el principal contendiente del presidente conservador Nicolás Sarkozy.

El ex ministro del gobierno francés Jack Lang dijo que habló con Sinclair para ofrecerle apoyo moral a la pareja. Lang, quien conoce a Strauss-Kahn desde la década de 1970, lo instó a volver a Francia y unirse a la campaña presidencial de 2012.

"El podría ser un buen candidato", dijo Lang.