El escritor estadounidense Ernest Hemingway (1899-1961) fue recordado hoy, cuando se cumplen 50 años de su muerte, en dos de sus "rincones" en Cuba: la localidad de pescadores de Cojímar y su casa de "Finca Vigía", donde se le rindieron sendos homenajes.

La primera conmemoración tuvo lugar en la comunidad costera de Cojímar, situada en el este de La Habana, con un sencillo acto ante un busto de Hemingway erigido allí en 1962 con bronce recolectado por los pescadores, y en el que el escritor aparece con imagen sonriente y mirando hacia el mar.

Algunos de los asistentes fueron pobladores que conocieron al novelista, quienes depositaron ante su imagen una corona de flores con la dedicatoria de: "Los pescadores de Cojímar a Ernest Hemingway".

Entre ellos estaban Blanca y América, hijas del fallecido pescador cubano Gregorio Fuentes, quien fue patrón del yate "Pilar" de Hemingway e inspiró el solitario personaje de su novela "El viejo y el mar".

Blanca y América recordaron, en conversación con corresponsales, que siendo muy jóvenes conocieron al escritor, al que consideraban como de la familia y al que definieron como un hombre "afable y encantador".

Rememoraron que cuando murió Hemingway su padre quedó muy afectado con la noticia y que fue su madre llorando quien se la comunicó a ellas.

Los homenajes de este sábado continuaron con 50 campanadas y un minuto de silencio en "Finca Vigía", el que fue el hogar del escritor en La Habana ahora convertido en el Museo Hemingway.

Allí se pudo escuchar hoy también uno de los 900 fonogramas de Hemingway que se conservan en la casa, concretamente el espiritual negro "My soul's been anchored in the lord", que se reprodujo en el tocadiscos que perteneció al escritor.

Situada a unos 15 kilómetros al este del centro de La Habana, la casona de "Finca Vigía" fue durante más de 20 años la residencia cubana del escritor, y se convirtió en museo tras su muerte el 2 de julio de 1961, cuando se suicidó de un disparo con una escopeta en Idaho (EE.UU.).

Su patrimonio incluye una colección de unos 22.000 objetos personales y documentos que pertenecieron al novelista, entre libros, trofeos de caza, discos, armas, cartas, fotos y el yate "Pilar".

Cuando en 1954 Hemingway ganó el premio Nobel de Literatura con la novela "El viejo y el mar", escrita en "Finca Vigía", se declaró un cubano más y decidió entregar la medalla del galardón al santuario de la Virgen de la Caridad de El Cobre, que es la Patrona de Cuba y de los pescadores.

Cuba inició los homenajes por los 50 años de la muerte del escritor norteamericano en junio pasado, con la celebración del XIII Coloquio Internacional Ernest Hemingway.

Durante ese evento se anunció que el primer tomo de una recopilación de cartas inéditas de la juventud del escritor será publicado en octubre próximo.