Miles de personas protestaron el sábado frente al Capitolio de Georgia, contra la nueva ley de inmigración del estado, la cual, dicen, crea un ambiente inhóspito para las minorías y aquéllos que buscan mejorar su calidad de vida.

Hombres, mujeres y niños de todas las edades se concentraron en el centro de Atlanta para la marcha y mitin, aplaudiendo a los oradores mientras se protegían del sol con sombrillas y pancartas.

La policía y los organizadores estimaron que la asistencia fue de entre 8.000 y 14.000 personas. Llenaron las cuadras cercanas a la sede legislativa y llevaban pancartas con mensajes que condenaban la ley y exigían "¡Reforma migratoria ahora!"

Jessica Bamaca y Melany Cordero llevaban una pancarta que decía "¿Como te sentirías si separaran a tu familia?"

Bamaca nació en Estados Unidos pero su madre y hermana son originarias de Guatemala. La adolescente dice temer que sus familiares sean deportadas.

"Yo estaría aquí sola", dijo Bamaca, de 13 años. "Tengo el presentimiento que (el gobernador) no entiende el dolor que afecta a las familias. ¿Si estuvieran en nuestra posición cómo reaccionarían?"

Un juez federal bloqueó el lunes de manera temporal una parte de la ley que autoriza a la policía a revisar el estatus de inmigración de sospechosos que no tengan la identificación apropiada y a detener a indocumentados. Bloqueó otra medida que sanciona a la gente que transporta y alberga a sabiendas a inmigrantes ilegales.

Pero el resto de la ley entró en efecto el viernes, incluyendo partes que convierten en delito utilizar información o documentación falsa al solicitar un empleo, y que crean una junta revisora para investigar quejas sobre funcionarios de gobierno que no acaten las leyes del estado en materia de inmigración ilegal.

Adelina Nicholls, directora ejecutiva de la Alianza Latina de Georgia para Derechos Humanos, dijo que la multitud estaba enviando un mensaje.

"Están listos para luchar", dijo Nicholls. "Necesitamos una reforma migratoria y ninguna (ley) nos detendrá. Merecemos el derecho de estar aquí".

Azadeh Shahshahani de la Asociación Nacional para la Defensa de los Derechos Civiles de Georgia, dijo que la protesta fue inspiradora y confió en que los legisladores reconocerán el potencial que tiene la ley de dañar al estado.

"Yo creo que tendrá un impacto", dijo. "Desafortunadamente, el daño ya está hecho en cuanto a las minorías que ahora piensan no mudarse a Georgia".