Cientos de fieles católicos costarricenses se preparan para recibir hoy un relicario con una muestra de sangre del beato Juan Pablo II, traída desde Polonia y que permanecerá en una iglesia de la provincia de Cartago.

El párroco de la iglesia de Paraíso de Cartago, Donald Solano, explicó hoy a medios locales que Costa Rica será el primer país latinoamericano en contar con una reliquia de este tipo de forma permanente, pues el relicario se quedará en este pequeño templo, ubicado a unos 35 kilómetros al este de San José.

Las celebraciones de esta noche incluyen una misa oficiada por el obispo de Cartago, Francisco Ulloa.

Las autoridades prevén la llegada de cientos de personas al templo y sus alrededores, por lo que el evento será resguardado por oficiales de policía, bomberos y la Cruz Roja, según confirmó Solano.

La muestra de sangre que le extrajeron al fallecido papa un día antes de morir, en abril de 2005, estará en un pequeño altar en la iglesia, para que los asistentes puedan contemplarla, detalló el párroco.

Mañana se celebrarán más misas y a partir del lunes la reliquia se instalará en una capilla junto a la iglesia.

La sangre del beato fue traída a Costa Rica por el sacerdote polaco Derek Ras, secretario del arzobispo de Cracovia, el cardenal Stanislaw Dziwisz, quien fuera secretario particular de Juan Pablo II durante todo su papado.

Ras dijo a periodistas que de la sangre extraída a Juan Pablo II ese día, se han enviado ya otras muestras a iglesias de Italia, Rumanía, Alemania y Eslovaquia.

Fue este sacerdote, quien además es periodista y corresponsal del Vaticano en Polonia, quien intercedió ante su superior para que otra muestra de sangre del beato fuera enviada a Costa Rica, a la iglesia de su amigo Solano.

El sacerdote costarricense y Ras fueron compañeros de estudio en Alemania en la Universidad Pontificia de Roma.

Solano explicó que de acuerdo con el derecho canónico, hay tres categorías de reliquias. La que estará en Paraíso es la más importante pues se trata de una parte del cuerpo del beato.

Los otros tipos de reliquias las constituyen los ornamentos y artículos que usó la persona en camino a la santidad, y por último las cosas que tocó, entre otras pertenencias.