Con unos 3.000 hablantes, la lengua waotededo, de los indígenas waodani de la Amazonía de Ecuador, es uno de los idiomas amenazados del mundo, que pretende preservar un programa de educación bilingüe que también da a la comunidad herramientas para afrontar el mundo moderno.

Tras un exhausto viaje de días en canoa, automóvil, a pie y en avioneta, Samuel, Manuel, Gayaque y otra veintena de estudiantes llegan a la aldea amazónica de Toñampari para cursar la Licenciatura de Educación Intercultural Bilingüe, un programa aprobado por la Universidad de Cuenca, en Ecuador, para fortalecer las culturas ancestrales.

Todos comparten una misma lengua, el waotededo, uno de los catorce idiomas indígenas que habla aproximadamente un millón de personas en el país andino, pero ocho de ellos se encuentran en peligro de extinción, según un estudio de la UNESCO de 2010.

Solo el quichua se mantiene fuerte, mientras que se debilitan otras lenguas indígenas como el zápara, que sólo hablan a la perfección seis ancianos en la actualidad, o el épera, un idioma de la costa de Ecuador prácticamente olvidado.

"El castellano, ante todas las lenguas ancestrales tiene un dominio absoluto en medios de comunicación, y los sistemas administrativos del país están ejercidos en base a la lengua española, entonces esto hace que tengamos menos posibilidades de sobrevivir", explicó a Efe el secretario de Educación de Ecuador para el Diálogo Intercultural, Alberto Guapizaca.

Con la licenciatura bilingüe se busca que "los jóvenes que están preparándose, cuando lleguen a culminar sus estudios traten de prevalecer su cultura hablando el waotededo", dijo a Efe Víctor Llangarí, profesor del proyecto Sasiku.

Ese proyecto nació en 2006 en un acuerdo entre la Dirección Nacional de Educación Intercultural Bilingüe (DINEIB) y la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (ACCD), y ofrece, entre otros, la licenciatura de Educación Intercultural Bilingüe, y la de Gestión Pública y Liderazgo Indígena.

Enseñar en la selva entraña grandes dificultades, que afrontan los docentes de las comunidades con estoica vocación.

Si bien los sueldos se han doblado durante el último Gobierno, los profesores de secundaria cobran entre los 170 y 340 euros, lo que impide a muchos de ellos visitar a sus familias a menudo, pues un trayecto en avioneta ronda los 200 euros.

"Si los profesores quieren regresar a su casa caminan, de Pastaza, Napo, hasta sus comunidades. Si tienen sueldo de 3 o 4 meses y ya tienen juntado algo de su trabajo, además de ayudar a su familia, pueden regresar en avión", señaló Julio Remigio Chimbo, supervisor educativo de la región.

Chimbo se conoce la selva al dedillo, pues visita a las comunidades para supervisar los planes de estudio. "A veces hay mal tiempo, los árboles se han caído y toca ir limpiando el camino", recordó.

Debido al aislamiento de Toñampari, la mayoría de las familias habla en waotededo, y es en la escuela donde impera el español, porque muchos profesores son indígenas de otras etnias.

Aún así, entre aulas de matemáticas, ecología, lengua española u horticultura, también hay clases de waotededo.

"Estoy enseñando a los niños waodani y tengo que luchar por ellos, para que también sean parte en esto y no olviden su lengua materna", explicó Rosa Alvarado, profesora de 'wao' de la comunidad y estudiante de los talleres del proyecto Sasiku, quien teme que los jóvenes vayan a la ciudad y "pierdan la identidad, cultura, vestimenta y alimentación".

Es un miedo fundado, pues mucho jóvenes ansían salir del poblado para seguir sus estudios o ganarse la vida. "He pasado aquí mucho tiempo, desde la niñez, y por eso me gustaría ir a la ciudad para visitar o conseguir otros trabajos", apuntó Claudia, estudiante de secundaria de 23 años y madre de dos hijos.

Gayaque Enqueri, procedente del Parque Nacional del Yasuní, el territorio ancestral de los waodani, resumió el deseo de muchos estudiantes de Sasiku de modernizarse sin perder la identidad.

"Lo que necesitamos es que el proyecto forme a docentes para que vengan y nos enseñen inglés y así podamos empatar a los hispanos, para nosotros el waotededo es principal, pero el mundo hispano nos quiere ganar en inglés y tenemos que empatarlos".

Martí Quintana Toñampari