Al menos una persona murió durante una explosión ocurrida cerca de una mezquita en una agitada provincia del sur, informó el ejército filipino.

El vocero militar Prudencio Asto dijo que la bomba dejada en un camino detonó el viernes por la noche en la provincia de Maguindanao. La policía culpó a rebeldes musulmanes de un ataque similar perpetrado a principios de la semana afuera de una oficina de gobierno cerca de la provincia de Cotabato.

El mismo día, los soldados encontraron dos rondas de mortero pegadas a teléfonos celulares en la provincia vecina de Sultan Kudarat.

Asto indicó el sábado que la víctima, de 27 años, murió al ser alcanzada por esquirlas. Fragmentos de una granada mortero de 81 mm y circuitos electrónicos fueron recuperados en el lugar del incidente.

El principal grupo rebelde musulmán y el gobierno se encuentran en medio de negociaciones de paz.