Los ministros de Finanzas de los 17 países que usan el euro aprobaron el sábado una entrega vital de miles de millones de dólares en ayuda financiera para Grecia, mientras prosiguen las negociaciones sobre un segundo paquete de rescate para el endeudado país.

Grecia recibirá el 15 de julio una parte clave del actual paquete de préstamos, por 12.000 millones de euros (17.390 millones de dólares), según convinieron los ministros durante una teleconferencia el sábado por la noche.

La junta de directores del Fondo Monetario Internacional tiene previsto aprobar su parte del préstamo la próxima semana.

Los ministros de la eurozona reiteraron que continuarán apoyando a Atenas, más allá del primer paquete de rescate de 110.000 millones de euros que fue convenido el año pasado, pero dejaron en suspenso la decisión final sobre el nuevo paquete de ayuda hasta que resuelvan cómo participarán los bancos y otros acreedores privados.

"Las modalidades precisas y la magnitud de la participación del sector privado y los fondos adicionales de fuentes oficiales se determinarán en las próximas semanas", dijeron los ministros en un comunicado.

La autorización de esta nueva entrega, la quinta del primer paquete de rescate, estuvo precedida por una semana de intensas negociaciones entre el gobierno griego y sus acreedores internacionales, que culminó cuando el Parlamento en Atenas aprobó a regañadientes nuevas medidas de austeridad.

Se espera que las negociaciones con los bancos sobre un refinanciamiento de la deuda, en el cual comprarían nuevos bonos mientras los viejos maduran, durarán varias semanas más, dijo el viernes el comisionado de Asuntos Monetarios de la Unión Europea, Olli Rehn.

El Parlamento en Atenas estableció esta semana las condiciones para recibir el préstamo cuando aprobó por estrecho margen nuevas medidas de austeridad, las cuales deben permitir al país cumplir con metas presupuestales establecidas en mayo.

Pero Grecia necesitará decenas de millones de euros más en asistencia durante los próximos años mientras su economía se contrae en medio de recortes presupuestales y los inversionistas se niegan a prestarle más dinero.