Bombas colocadas al pie de caminos en el sur de Afganistán mataron a 17 personas, entre ellas 13 al destruir una explosión la camioneta en que viajaban el sábado por la mañana, informó el gobierno.

Cuatro mujeres y dos niños se encontraban entre quienes fallecieron en la camioneta, en el distrito Shamulzayi de la provincia de Zabul, informó el Ministerio del Interior.

En la vecina provincia de Kandahar, dos civiles que montaban un burro murieron la noche del viernes cuando el animal pisó una bomba en el distrito de Maruf, dijo el general Abdul Raziq, jefe policial en la provincia de Kandahar.

Cuando los pobladores llegaron a recuperar los cuerpos, estalló otra bomba que mató a dos civiles más, agregó.

El presidente Hamid Karzai condenó los ataques en un comunicado, en el que afirmó que "los atentados que matan a civiles inocentes son obra de personas que no quieren que la nación tenga una vida sin tristeza".

También en el sur afgano, dos hombres armados que viajaban en una motocicleta mataron el sábado a Wakil Mohamad Khan, miembro del consejo local en el distrito de Nahri Sarraj de la provincia de Helmand, indicó el Ministerio del Interior.

Por su parte, la OTAN informó de la muerte de dos miembros de la coalición por bombas al pie de caminos: uno el sábado en el oeste del país y otro el viernes en el sur. Funcionarios del ministerio italiano de la Defensa dijeron que el agente muerto en el oeste era un italiano que falleció cuando estalló una bomba cerca de una aldea en la provincia de Farah.

En Kabul, unos 500 manifestantes corearon "¡Muerte a los militares de Pakistán!" y "¡Que viva Afganistán!" durante una protesta contra los ataques con cohetes que en las últimas semanas han matado al menos a 36 civiles, entre ellos 12 niños, a lo largo de la frontera con Pakistán.

La protesta, organizada por un grupo conocido como el Frente de Participación Nacional, pidió a la comunidad internacional que presione a Pakistán para que ponga fin a los ataques.

El director del grupo, Najibulá Kabali, acusó al ejército paquistaní y a los servicios de espionaje de lanzar los ataques con cohetes contra inocentes en las provincias de Nangarhar y Kunar.

Pakistán negó el lunes las acusaciones afganas de que haya disparado cientos de cohetes en dos provincias del este de Afganistán, los cuales mataron a 36 civiles.