Las autoridades australianas de Aviación civil ordenaron hoy paralizar temporalmente el servicio de transporte aéreo de pasajeros que presta la compañía de bajo coste Tiger Airways por incumplimiento de la normativa de seguridad aérea.

La orden dada por la Autoridad Civil para la Seguridad Aérea obedece a que Tiger Airways Australia, subsidiaria de Tigar Airways Singapur, representa un "serio e inminente riesgo", según la nota oficial.

En marzo Tiger Airways fue advertida de que su licencia sería suspendida o cancelada si no mejoraba la eficiencia de sus pilotos y resolvía el problema de la generalizada fatiga que afectaba a estos profesionales a raíz de horas de vuelo excesivas.

Además las autoridades pidieron a la aerolínea que perfeccionara el "mantenimiento y control de los sistemas de navegación aérea" de los aviones después de que en algunos se detectaran fallos.

La medida, que ha afectado a unos 35.000 viajeros, obliga a Tiger Airways Australia a mantener parada su flota de aviones durante cinco días tras los que las autoridades podrán ampliarla.

La filial australiana de Tiger Airways transporta a diario a unos 9.000 pasajeros en vuelos internos y con destino a la vecina Nueva Zelanda.