Vale una fortuna y en la mayoría de las selecciones del mundo sería titular. Pero Javier Pastore es un relevo más en la selección de Argentina que acaba de debutar en la Copa América y eso no le molesta.

"Hay grandes jugadores en la selección y para mí ser convocado eso ya es mucho", dijo Pastore el sábado, un día después que la Albiceleste empatara 1-1 con Bolivia.

El futbolista de 22 años agregó que recién lleva un año en la selección aunque ya jugó en el Mundial de Sudáfrica 2010, donde se vislumbró como el complemento ideal de Lionel Messi cuando Diego Maradona fue el técnico del equipo.

El actual entrenador Sergio Batista tiene en ese sentido sintonía con Maradona. Pero Pastore se la pasó en el banco ante Bolivia, mientras Messi reclamaba con su despliegue un socio que interpretara sus genialidades.

"El técnico dirá cuando entro", dijo Pastore durante una reunión de prensa. "Estoy en el banco para sumar y no para restar".

Poco antes en Roma, el presidente de su club, Palermo, Maurizio Zamparini, dijo que el ex jugador de Huracán solo se venderá si alguien paga por su pase al menos 38 millones de euros (53 millones de dólares).