El gobierno japonés inició el viernes la imposición de restricciones energéticas a empresas, centros comerciales y otros grandes consumidores de electricidad para enfrentar el desabasto de energía provocado por la crisis nuclear en el país.

Fábricas, oficinas, universidades y tiendas departamentales en el área de Tokio deben utilizar 15% menos electricidad que hace un año. La energía escasea por la pérdida de la planta nuclear de Fukushima Dai-ichi, que se vio afectada por el terremoto y el maremoto del 11 de marzo.

La restricción entra en vigor de las 9:00 de la mañana a las 8:00 de la noche los fines de semana desde el 1 de julio hasta el 22 de septiembre. Quienes no cumplan la medida enfrentarán multas de hasta 1 millón de yenes (12.400 dólares). La limitación no fue impuesta para las viviendas, pero el gobierno japonés ha pedido a los ciudadanos que ahorren energía.

"Pedimos su cooperación para que todos podamos superar la crisis energética", dijo Satoshi Koyanagi, funcionario del Ministerio de Comercio. El gobierno ya implementó medidas de ahorro de energía como apagar los elevadores extra y las luces.

La compañía Tokio Electric Power Co. (TEPCO), operadora de la planta nuclear, espera suministrar 53,8 millones de kilowatts para Tokio y sus alrededores en julio, menos que la demanda estimada de 60 millones de kilowatts.

Para ahorrar energía, Sony anunció que apagará el aire acondicionado de sus oficinas en Tokio después de las 6:00 de la tarde y adelantó una hora el inicio de labores a las 8:30 de la mañana, informó su vocero Atsuo Omagari.

La bolsa de Tokio apagó su tablero electrónico de cotizaciones y no recibirá visitas hasta finales de septiembre.

El gobierno también lanzó una campaña en la que exhorta a los empleados a que cambien sus sacos y corbatas por ropa más ligera como camisas tipo polo para enfrentar el calor veraniego.