El comisionado Roger Goodell y el director ejecutivo del Sindicato de Jugadores de la NFL (NFLPA), DeMaurice Smith, se reunieron de nuevo el jueves y extendieron las negociaciones sobre el acuerdo laboral de la liga por primera vez esta semana con el fin de incluir a dueños y jugadores.

En la reunión con el juez federal Arthur Boylan en un despacho de abogados de Minneapolis estuvieron algunos de los dueños — John Mara de los Giants de Nueva York, Clark Hunt de los Chiefs de Kansas City, Jerry Jones de los Cowboys de Dallas y Robert Kraft de los Patriots de Nueva Inglaterra — y jugadores como Jeff Saturday de los Colts de Indianápolis, Brian Waters de los Chiefs de Kansas City y Domonique Foxworth de los Ravens de Baltimore.

El jueves por la tarde, la NFLPA sostuvo una conferencia telefónica de media hora para poner al tanto a los jugadores, dijo a The Associated Press una persona cercana con la situación que habló a condición del anonimato porque no han sido revelados algunos datos del acuerdo laboral. Agregó que "no hubo noticias importantes" aunque se mantuvo el mismo optimismo de la semana pasada, cuando las negociaciones parecían progresar.

Otra persona que está familiarizada con la situación y que también habló con AP a condición del anonimato, se mostró menos entusiasmada y dijo que el proceso es como si diera "dos pasos adelante y uno hacia atrás". No es inminente un acuerdo, indicó.

Ambas partes pidieron comida ya entrada la tarde para continuar con la reunión el jueves por la noche durante más de 13 horas.

La última ronda de negociaciones que busca terminar el más largo paro laboral de la NFL empezó el jueves, sólo con Goodell, Smith, sus abogados y sus equipos de trabajo. Los líderes de ambas partes dejaron la mesa de negociaciones para darles a los jugadores novatos una conferencia de orientación en Florida el miércoles por la mañana y viajaron de regreso a Minnesota.

El lugar de las conversaciones es importante porque es donde los jugadores interpusieron una demanda antimonopolio aún pendiente en contra de los dueños. Ambas partes se reunieron aquí durante seis días de mediación por orden de la corte con el mismo Boylan como juez en abril y mayo.