El gobierno español propuso el viernes ajustar su gasto al estado general de la economía, otra medida tendente a controlar el déficit fiscal y distanciar a España de los países que han recibido rescates financieros en Europa.

El vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció el viernes la iniciativa al término de la reunión semanal del gabinete.

El gabinete recomendó a los gobiernos regionales semiautónomos de España que hagan lo propio debido a que carece de autoridad para ordenárselos.

El abultamiento de los déficit en algunas regiones suscita preocupación en momentos en que España intenta reducir su gasto y sosegar los temores de que podría necesitar asistencia financiera exterior como ocurrió a Grecia, Irlanda y Portugal.

Según la propuesta, que será remitida al Parlamento para que la someta a votación sin debate, el gasto del presupuesto anual será fijado de acuerdo con el desempeño del PIB en los últimos cinco años y al comportamiento pronosticado para el próximo trienio.

En momentos en que el desempleo alcanza 21,3%, el gobierno aprobó además cambios para ayudar a los dueños de viviendas que no pueden pagar las hipotecas y afrontan el embargo con desahucio.

Una vez que un tribunal aprobó formalmente un embargo, el banco de la hipoteca puede reclamar cierto porcentaje del sueldo del propietario. El cambio del viernes permite a las personas conservar una mayor parte de sus ingresos.

Una comisión judicial de supervisión asegura que de 2008 a 2010, los bancos y otras instituciones crediticias emprendieron juicios de embargo contra casi 300.000 familias en España.

El número de casos de 2010 alcanzó 100.000, cuatro veces más que en 2007, el año previo a la recesión en la que España quedó inmersa al estallar la crisis los bienes raíces.

La economía crece pero de manera tibia al tiempo que se elevan las tasas de interés de las hipotecas ajustables, el tipo que tiene la mayoría de los propietarios de viviendas y que aumenta las dificultades a las personas que intentan compaginar sus ingresos con sus gastos.

El presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero no pretende otro periodo en el cargo. Aunque las elecciones tendrán lugar en marzo de 2012, aumentan las demandas para que sean adelantadas. Según pronósticos, la oposición conservadora ganará con facilidad los comicios.

Rodríguez Zapatero ha dicho que desea concluir su periodo ordinario de gobierno, pero no está claro que así será.