El ministro libanés del Interior, Maruan Charbel, se mostró hoy ambiguo sobre la afiliación política de los inculpados del asesinato del exprimer ministro Rafic Hariri, ya que pese a que negó en un comunicado haber revelado su identidad afirmó implícitamente que se trata de miembros de Hizbulá.

Según la nota, Charbel "contrariamente a lo que afirmaron algunos medios de información no confirmó la identidad de los cuatro miembros de Hizbulá citados por el acta de acusación".

Y agregó que el ministro no hizo ninguna declaración sobre la afiliación política de los inculpados en el acta de acusación que ayer el tribunal internacional que investiga el caso de Hariri entregó a la Justicia libanesa.

De esta forma, el Gobierno libanés reaccionaba a las informaciones aparecidas en algunos medios de comunicación internacionales que apuntaban a que Charbel había confirmado las identidades de cuatro sospechosos, miembros de Hizbulá, que aparecen en el acta de acusación.

Hariri murió en un atentado perpetrado con camión bomba el 14 de febrero del 2005 que dejó también 22 muertos y centenares de heridos.

La prensa libanesa ha señalado que los miembros del grupo chií presuntamente involucrados en el magnicidio son Mustafa Badredin, Selim Ayyash, Assad Sabra y Hasan Anaisse.

Badredin, conocido también como Sami Issa o Elias Saab, es primo y cuñado de Imad Mugniye, máximo responsable militar de Hizbulá asesinado en Damasco el 12 de febrero del 2008.

Ayyash es un alto responsable de la seguridad de Hizbulá, posee la nacionalidad estadounidense, y se sospecha que pudo ser el organizador y quien dirigió el atentado contra Hariri.

De Sabra y Anaissi poco se sabe, solo que forman parte de la seguridad de Hizbula y se sospecha que colaboraron con un palestino, identificado como Ahmad Abu Adas, que llamó a la televisión catarí Al Yazira para reivindicar el magnicidio.

Hoy, el fiscal general Said Mirza, a quien una delegación del Tribunal Especial para el Líbano entregó ayer el acta de acusación y cuatro órdenes de arresto, afirmó que estaba "ejecutando dicha decisión en conformidad con las normativas", informó la Agencia Nacional de Noticias (ANN).

Según un comunicado del Tribunal Especial para el Líbano, las autoridades del país tienen 30 días para cumplir con los mandatos de arresto, y pasado ese plazo, se hará publica el acta de acusación y se convocará a los acusados ante la sede de la corte internacional, cuya sede está en Holanda.

Se espera que mañana el jefe de Hizbulá, jeque Hasan Nasralá, pronuncie por la noche un discurso sobre este asunto..

Anteriormente, Nasralá acusó a la corte de la ONU de ser un "instrumento estadounidense-israelí" y dijo que "cortaría las manos" a cualquier persona que trate de detener a uno de sus miembros.

Por su parte, el dirigente de la mayoría parlamentaria, el druso Walid Yumblat, advirtió hoy de que "la justicia no debe aplicarse en detrimento de la seguridad".

"Acusar a individuos no es acusar a un partido o una comunidad porque en ese caso nos pondría en una encrucijada peligrosa que podría tener repercusiones negativas en la paz civil y la unidad islámica del Líbano y de la región", aseguró.

Y destacó el hecho de que haya coincidido la aprobación del programa político del Gobierno con la entrega del acta de acusación, lo que, a su juicio, demuestra que ese documento está politizado.