El embajador de los Estados Unidos en Managua, Robert Callahan, dio hoy como "cerrado" el pago de una indemnización de su país a Nicaragua por 17.000 millones de dólares ordenada por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, en los años ochenta.

"Para nosotros (Administración de Barack Obama) este caso fue resuelto durante el Gobierno democráticamente elegido (en Nicaragua) de doña Violeta Chamorro (1990-1997)", señaló el diplomático, al ser consultado por periodistas.

"Entonces, para nosotros, es un capítulo cerrado", sostuvo el diplomático.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, reclamó el sábado pasado a los Estados Unidos, durante un acto partidario, el pago de esa indemnización por 17.000 millones de dólares que ordenó la CIJ, "por las agresiones impuestas en la década de los ochenta a nuestro país".

El fallo de la CIJ fue dictado el 27 de junio de 1986 para condenar los ataques con explosivos contra puertos y otras instalaciones de Nicaragua, durante la guerra civil que vivió este país centroamericano en la década del ochenta.

La Administración de la expresidenta Chamorro retiró el reclamo de indemnización contra EE.UU..

Por su lado, el vicepresidente de Nicaragua, Jaime Morales Carazo, valoró hoy como poco probable que los Estados Unidos honre esa deuda por "el tiempo transcurrido" y porque Chamorro "declaró sin efecto ese castigo".

"Por otra parte, los Estados Unidos nunca le ha reconocido jurisdicción a la Corte Internacional de Justicia", razonó Morales Carazo, un liberal que llegó al cargo como aliado de los sandinistas.

Ortega ha dicho que se reserva el derecho de volver a demandar a los Estados Unidos para que cumpla con ese fallo de la CIJ.

Según el mandatario, como resultado de las devaluaciones del dólar y los intereses de varios años, esa indemnización que los Estados Unidos tiene que entregar ahora a Nicaragua se ha elevado a 58.000 millones de dólares.