La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, consideró hoy un "importante hito" que el Gobierno libanés haya aceptado el acta de acusación del Tribunal Especial para el Líbano (TEL) sobre el asesinato en 2005 del exprimer ministro Rafic Hariri.

"La confirmación de las acusaciones por parte del juez instructor y su entrega por parte del Tribunal Especial a las autoridades libanesas es un hito importante en el camino hacia la justicia y el fin de un período de impunidad en la violencia política en Líbano", dijo la secretaria de Estado en un comunicado.

Clinton, que aterrizó hoy en Madrid como parte de una gira por Europa, instó al Gobierno de Líbano a "que siga cumpliendo con sus obligaciones de apoyar al TEL, según el derecho internacional", en un proceso que será "muy emocional y significativo para todos los implicados".

La titular de exteriores defendió que el tribunal "representa una oportunidad para que Líbano supere su larga historia de violencia política y consiga el futuro de paz y estabilidad que merecen los libaneses".

"Quienes se oponen al TEL tratan de crear una falsa situación en la que hay que elegir entre justicia o estabilidad. Líbano, como cualquier país, necesita y merece ambas cosas", subrayó Clinton.

El fiscal general libanés, Said Mizra, recibió el jueves la visita de tres miembros del Tribunal Especial, quienes hicieron entrega del acta de acusación y cuatro órdenes de arresto.

Los medios de comunicación libaneses han difundido los nombres de los cuatro posibles acusados, todos ellos miembros del grupo chií Hizbulá: Salim Ayash, Mohamad Badredin, Asad Sabra y Abdel Magid Gambush.

Hizbulá, que encabeza en la actualidad el Ejecutivo libanés, rechazó desde el principio las alegaciones y acusó al tribunal de estar politizado.

No obstante, el Gobierno libanés expresó el jueves su compromiso de respetar el acta del TEL "para llegar a la verdad" del magnicidio, perpetrado el 14 febrero de 2005.

El Tribunal Especial, creado en 2007 a petición del Líbano por una resolución de las Naciones Unidas, está encargado de juzgar a los responsables del atentado con coche bomba en el que Rafic Hariri y otras 22 personas murieron ese día en el centro de Beirut.