El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, relanzó hoy la necesidad de aprobar la llamada "ley mordaza" sobre el uso y difusión de las escuchas telefónicas en las investigaciones judiciales, que había quedado aparcada el año pasado en el Parlamento.

El jefe del Ejecutivo participó este viernes en Roma en el Consejo Nacional de su partido, el Pueblo de la Libertad (PDL), donde se creó la figura del secretario político de la formación, para la que fue elegido el ministro de Justicia, Angelino Alfano, uno de los nombres que suenan como su posible sucesor.

"No es un país cívico ese en el que los ciudadanos cuando levantan el teléfono tienen que temer que la conversación sea violada e interceptada para que después vaya a los periódicos", dijo Berlusconi en un discurso retransmitido en directo por televisión.

"Yo creo que todos nosotros sentimos la presión y la violación de la libertad y del derecho a la privacidad, que es una parte justamente del derecho a la libertad que es nuestra religión. Por esto es por lo que pronto aprobaremos la ley", agregó.

Después de ser aprobada en junio de 2010 en el Senado, la "ley mordaza" se estancó en la Cámara de los Diputados en un interminable proceso de enmiendas no resuelto que tuvo en la figura de Gianfranco Fini, ahora exaliado de Berlusconi, su protagonista.

De hecho, el desacuerdo sobre esta ley, considerada "lesiva" para el derecho a la información por parte de los periodistas por las restricciones que impone, fue uno de los detonantes de la ruptura hace un año de Berlusconi con Fini.

Este jueves la conferencia de portavoces de los grupos en la Cámara Baja estableció que el debate de la "ley mordaza" vuelva al pleno a finales de este mes o principios de agosto.

Berlusconi insistió hoy además en la necesidad de reformar la "estructura constitucional" del Estado y la Justicia.

"Los padres de la Constitución habían dividido el poder entre el jefe de Estado, la Corte Constitucional y el Parlamento. Al presidente del Gobierno le han reservado solo la posibilidad de presentar los proyectos de ley o los decretos ley. Hoy nos encontramos un sistema así", indicó Berlusconi.

"Tenemos que dar al Gobierno plenos poderes, repartir mejor los poderes. Creo que es un compromiso importante", agregó.

El primer ministro se refirió además al plan de ajuste presupuestario de 47.000 millones de euros para 2011-2014 que aprobó ayer su Gobierno, una medida que pretende, según él, seguir por el camino del rigor para que los mercados no puedan "agredir" a Italia.

Berlusconi confirmó que su partido está abierto a sugerencias de la oposición, pero que tiene intención de someterlo a un voto de confianza.

El líder del PDL destacó además la unidad interna de su partido tras la marcha de Fini y los suyos, y más ahora que ha designado a Alfano -ratificado hoy por aclamación en el Congreso- como secretario político único de la formación, por encima de los tres coordinadores nacionales actuales.

"Todas las medidas que han tomado el resto de países europeos, nosotros las hemos evitado y estoy convencido de que los italianos, conscientes de ello y no contaminados por las representaciones que los medios hacen de nuestro Gobierno, lo saben, porque -y lo digo casi rozando el ridículo- podrían hacernos un monumento", dijo Berlusconi.