Un periodista independiente fue asesinado a tiros por atacantes que se movilizaban en una motocicleta en una localidad del noroeste de Colombia.

El periodista Luis Eduardo Gómez, de 70 años, fue asesinado la noche del jueves cuando llegaba a su casa en Arboletes, una localidad del departamento de Antioquia, a unos 530 kilómetros al noroeste de Bogotá.

Gómez murió a causa del impacto de cinco tiros, dijo entrevista telefónica Esteban Revolledo, secretario de gobierno de la mencionada localidad. Hace dos años fue asesinado uno de sus hijos, agregó el funcionario.

Gómez escribía sobre temas ambientales en el periódico El Heraldo de Arboletes. Según Revolledo, el comunicador no había reportado amenazas contra su vida.

El secretario de Gobierno agregó que en Arboletes, una localidad de unos 38.000 habitantes, hacen presencia grupos de narcotraficantes, bandas criminales y paramilitares.

Las autoridades civiles y militares organizaron el viernes un consejo de seguridad para analizar la situación en ese municipio que es puerto sobre el Caribe colombiano y en donde el 27 de junio fue asesinado un funcionario municipal.

Aunque aún no se ha precisado exactamente si el asesinato del periodista fue en razón de su oficio, en caso de confirmarse sería el primero del 2011.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó el asesinato y dijo que Gómez "indagaba sobre el asesinato de testigos en el contexto de un supuesto pacto entre políticos y paramilitares de la zona". El organismo menciona que las autoridades también están investigando ese pacto.

De inmediato "se desconocen los móviles del homicidio", agregó la SIP.

De acuerdo con la SIP en marzo del 2010 fue asesinado por motivos de su oficio el periodista Clodomiro Castilla, de 50 años, quien era conocido por denunciar el accionar del paramilitarismo y sus alianzas con elites regionales fue acribillado en su residencia en la región de Córdoba, en el noroeste del país.

Entre 1993 y 2007, según la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), fueron asesinados en Colombia 125 periodistas, de los cuales se comprobó que al menos 57 casos estuvieron relacionados con el oficio.