Un día después de la boda civil que la convirtió en la princesa de Mónaco, la ex nadadora olímpica Charlene Wittstock y el príncipe Alberto II se aprestan el sábado a intercambiar votos nupciales durante una ceremonia religiosa a la que asistirán numerosas celebridades.

Entre los invitados a la misa católica y posterior comida de gala figuran integrantes de las realezas europeas, jefes de estado, supermodelos y deportistas de clase mundial.

El presidente francés Nicolas Sarzoky, la gimnasta rumana Nadia Comaneci, la soprano estadounidense Renee Fleming, el ex agente 007 sir Roger Moore y el diseñador italiano Giorgio Armani que confeccionó el vestido de bodas de Charlene asistirán al palacio principesco.

El lugar es un castillo de la época del renacimiento italiano donde ha residido durante siglos la dinastía Grimaldi que gobierna Mónaco.

El famoso chef francés Alain Ducasse prepara la comida que incluirá varios platos para 450 invitados. Habrá en el menú pescado de reciente captura y verduras cultivadas en la granja de Alberto, y también está preparado un espectáculo de fuegos artificiales.

La pareja se casó el viernes por lo civil durante un acto íntimo dentro del palacio del príncipe.

Las hermanas de Alberto, las princesas Carolina y Estefanía, estuvieron entre las decenas de invitados en la ceremonia del viernes, escenificada en el salón del trono. Es un lugar suntuoso del palacio, donde el padre del príncipe, el finado Rainiero III, se casó en 1956 con la leyenda de Hollywood, Grace Kelly.

Kelly, una belleza rubia, murió en una colisión automovilística hace casi 30 años y desde entonces este pequeño principado en la Riviera francesa se quedó sin princesa.

Alberto, de 53 años, había eludido por mucho tiempo el matrimonio, tanto que muchos monegascos estaban resignados a que tendrían un príncipe solterón para siempre.