La canciller de Colombia María Angela Holguín se reunió con su par panameño Juan Carlos Varela y declaró el jueves que respeta la decisión de Panamá de mantener el asilo a una ex jefa de la policía secreta colombiana acusada de espionaje, pero si llega el momento igual gestionará su extradición.

Tras la firma de una declaración conjunta, Holguín dijo en una rueda de prensa que "el día en que la fiscal general de la nación nos haga la solicitud y nos transmita la solicitud de pedir la extradición (de María del Pilar Hurtado) a Panamá, así lo haremos".

"La relación con Panamá no la va a afectar absolutamente nada. Nosotros somos respetuoso de los asilos. Hemos tenido y tenemos personas asiladas en Colombia", afirmó.

El canciller panameño reiteró que Panamá mantiene el asilo a Hurtado, quien en Colombia es procesada por su presunta responsabilidad en un caso de espionaje contra políticos opositores, periodistas, activistas de derechos humanos y jueces durante el gobierno de Alvaro Uribe (2002-2010).

"Claro que tocamos el tema, pero tanto la canciller como yo hemos dado la posición de nuestros gobiernos", dijo.

Panamá le otorgó asilo a Hurtado argumentando razones de seguridad. En Colombia una fiscalía pidió a la Interpol difundir una orden de captura.

En la declaración conjunta, ambos ministros ratificaron su compromiso de fortalecer la relación bilateral en materia comercial y de integración.

Colombia y Panamá comparten una inhóspita frontera y expresaron su voluntad de aunar esfuerzos en materia de seguridad para combatir el narcotráfico, trasiego de armas y el crimen organizado.

"El tema de seguridad es fundamental", dijo la canciller al referir sobre el compromiso regional de Colombia en cooperar con sus vecinos para combatir el crimen organizado.

"Con ese aprendizaje que tuvimos en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado (Colombia desea) lo podamos transmitir a la región, a los países vecinos y así poner nuestro grano de arena para que tengamos una región sana, distinta, libre de la droga...", señaló.

Varela, por su parte, elogio los esfuerzos de seguridad que ha impulsado el gobierno en la convulsionada provincia de Darién, considerada desde hace décadas como un área de refugio de irregulares colombianos.

La política del gobierno sobre la seguridad en zona fronteriza descansa sobre dos pilares: "cero tolerancia a los grupos irregulares en el territorio panameño. Y la convicción de que el problema de la frontera con Panamá y Colombia es problema (exclusivamente de ambos países)", enfatizó.

"Se ha enviado un mensaje contundente a estos grupos irregulares" que utilizan el territorio panameño para el trasiego de drogas, armas y dinero, señaló.

Varela mencionó que parte de la cooperación en seguridad incluye capacitación y entrenamiento de personal colombiano a panameños en sectores como el aeropuerto internacional y en el centro centroamericano para coordinar acciones de seguridad y que tiene sede en Panamá.

Colombia y Panamá también acordaron impulsar un reinicio de las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre ambos países, para lo cual los viceministro de ambos países se reunirán en las próximas semanas.