El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, dijo hoy que el 9 de julio próximo comenzará a dialogar con diferentes sectores del país sobre una Constituyente, para lo que afirmó que tiene unas tres propuestas.

Lobo dijo escuetamente en una rueda de prensa que en julio próximo comenzará "el diálogo para discutir las propuestas en torno a instalar una asamblea constituyente en el país".

Agregó que escuchó de dos a tres propuestas para una Constituyente, una que pide el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), cuyo coordinador general es el expresidente Manuel Zelaya, otra de una corriente del exgobernante Rafael Callejas, del gobernante Partido Nacional, y una tercera que no identificó.

"Lo que yo voy a hacer mientras se debaten esos temas de Constituyente es ir avanzado con los diálogos", añadió Lobo.

Lobo asumió el poder el 27 de enero de 2010 para un período de cuatro años, y según algunos sectores políticos, el presidente tiene intenciones de continuar en el poder, a través de una Asamblea Nacional Constituyente, lo que en reiteradas ocasiones él ha rechazado.

El gobernante subrayó que le consultará a los líderes del país "qué reformas proponen para trasladarlas al Congreso (Parlamento) con el objetivo de reformar las leyes actuales o aprobar nuevas".

Zelaya fue derrocado el 28 de junio de 2009 cuando promovía una consulta popular para reformar la Constitución, para continuar en el poder, según sus adversarios políticos que apoyaron su derrocamiento.

La actual Constitución de Honduras no permite la reelección presidencial bajo ninguna modalidad, pero según ha reiterado Lobo en varias ocasiones, nadie puede estar sobre el soberano, que es el pueblo.

Eso supone que eventualmente, con una Constituyente, a la que se puede convocar previo a un plebiscito, se podrían reformar los artículos pétreos que prohíben la reelección y la ampliación del período gubernamental, que es de cuatro años.

Lobo ha dicho que él no se beneficiaría de una reelección presidencial si se llegara a reformar la actual Constitución, que data desde hace tres décadas.

El Parlamento hondureño modificó en enero pasado un artículo de la Constitución que se refiere a las figuras del referendo y el plebiscito para impulsar reformas políticas.