Un juez dictaminó que Google Inc. había sobrepasado los límites al permitir que sus vehículos pudieran para recolectar mensajes de correo electrónico, contraseñas de internet y comportamiento de navegación por internet mientras fotografiaba barrios para la función "Street View" en su servicio de mapas.

Google se disculpó por husmear y prometió dejar de recolectar dicha información, y dijo que lo que hizo fue involuntario, pero no ilegal.

Sin embargo, un juez federal en Estados Unidos rechazó el miércoles el alegato de Google acerca de que la información transmitida inalámbricamente sin protección de contraseñas es, en esencia, una transmisión de radio accesible públicamente. Este es el primer fallo de este tipo.

James Ware, juez de distrito de Estados Unidos, dijo que las redes inalámbricas a las que millones de personas tienen acceso en sus casas, cafeterías o cualquier lado que haya acceso inalámbrico no están exentas de la Ley contra la Intervención Telefónica, lo que lo convierte en un acto ilegal escuchar comunicaciones electrónicas que no son "de acceso sencillo al público en general", como las conversaciones a través de un teléfono móvil

Ware dijo que Google utilizó sofisticadas herramientas de cómputo, incluyendo el uso de un "olfato inalámbrico", para recibir guardar y descifrar "paquetes de información" transmitidos inalámbricamente.

Google dijo en un comunicado que estaba revisando la decisión para determinar si apelaría. La compañía dijo que aún considera que las acusaciones de haber violado la Ley contra la Intervención Telefónica no tenían sustento.

Jim Dempsey, un experto en privacidad por internet del Centro de Democracia y Tecnología, dijo que las leyes de intervención necesitan actualizarse para atender este tipo de situaciones. Dempsey dijo que la ley fue enmendada por última vez en 1986 para referirse a "radios de banda civil y monitores de bebés", y no habla sobre redes inalámbricas.