El gobierno italiano aprobó el jueves un paquete de medidas de austeridad por 47.000 millones de euros (68.000 millones de dólares) para mostrar a los mercados financieros y a la Unión Europea que enfrenta con seriedad el reto de balancear su presupuesto.

El decreto elaborado por el ministro de finanzas Giulio Tremonti fue aprobado durante una reunión de gabinete y ahora será votado por el parlamento.

El plan a tres años tiene como fin bajar el déficit presupuestal que este año alcanza 3,9% para dejarlo casi balanceado para el 2014.

Las agencias calificadoras de deuda recientemente han emitido reportes en los que expresan inquietud por el lento crecimiento económico de Italia y por su deuda pública, la cual representa cerca de 120% de su PIB y es una de las más grandes de Europa.

El plan contempla nuevos impuestos a transacciones financieras, exenciones fiscales para jóvenes empresarios, congelar contrataciones en el sector público y recortar presupuestos de los órganos de gobierno, así como combatir la evasión fiscal.

Tremonti dijo en conferencia de prensa que incluye una mezcla de recortes presupuestales e ingresos para las arcas públicas con el objetivo "moral y político" de balancear el presupuesto de Italia.