Armas libias modernas son traficadas y posiblemente vendidas a la filial de al-Qaida en el norte del Africa, lo que da al grupo la posibilidad de agravar la inestabilidad en una región clave del continente, afirmó el jueves el ministro español del Interior.

Alfredo Pérez Rubalcaba dijo que al-Qaida del Magreb Islámico, AQMI, constituye una amenaza creciente que podría extenderse más allá de su ámbito natural en el Sahel africano a menos que Occidente intensifique sus esfuerzos por contrarrestarla.

Occidente considera el norte del Africa una zona vital en la lucha contra el terrorismo. Argelia, donde una insurgencia islamista estalló en 1992, se ha convertido en un aliado clave de Estados Unidos en la lucha antiterrorista.

Pérez Rubalcaba hizo sus declaraciones a la prensa durante una pausa en una reunión con colegas de otras naciones de la Unión Europea y la directora de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano. Los participantes accedieron, entre otras cosas, a establecer un mecanismo de coordinación permanente en la región del Sahel, la vasta extensión de tierra justo por debajo del Africa subsahariana que incluye naciones como Mauritania, Níger, Mali y Chad.

El ministro español dijo que armas modernas de las fuerzas libias que luchan por mantener en el poder a Moamar Gadafi contra rebeldes son vendidas a traficantes en la frontera del sur de Libia y posiblemente caen en manos del AQMI.

"La crisis libia está teniendo influencia sobre AQMI; en concreto hay una cosa que nos parece especialmente negativa y es la posible aparición de armas del ejercito libio o de lo que queda de él en manos de terroristas", afirmó en declaraciones difundidas por la agencia Europa Press.

La guerra civil en Libia da a AQMI la posibilidad de aumentar su influencia en la región del Sahel, donde está activa después de haber surgido por primera vez en Argelia.

"Ese tráfico puede estar nutriendo de armamento de un cierto nivel de sofisticación y por tanto peligroso a AQMI", agregó.

Además de Rubalcaba y Napolitano participaron representantes de Italia, Alemania, Francia, Gran Bretaña y Polonia.

Napolitano resaltó la necesidad de intensificar la seguridad contra los terroristas que atentan contra el transporte de bienes en el mundo.

"La seguridad de la cadena mundial de suministros es una de nuestras prioridades", dijo la funcionaria a la AP en una entrevista.