El ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio, Fernando Pimentel, calificó hoy la posible fusión en el país de las cadenas de supermercados Carrefour y Pao de Açucar como "estratégica" para Brasil y aprobó la participación del banco estatal de fomento en el negocio.

La fusión será "estratégica" para colocar los productos brasileños en el exterior y "aumentar la capacidad de exportación" en momentos que el país "discute la necesidad de diversificar la pauta exportadora", declaró Pimentel en una audiencia en la Cámara de Diputados.

El grupo francés Carrefour anunció el martes que estudia la propuesta de la empresa Gama para fusionar sus activos brasileños con los de la Companhia Brasileira de Distribuiçao (CBD), del Grupo Pao Açucar y que tiene como socio en la red de supermercados a la también empresa gala Casino.

La oferta de "asociación estratégica", que analiza el consejo de administración de Carrefour, busca crear "al actor de referencia de la distribución brasileña, combinando los activos de Carrefour y de CBD en una sociedad compartida a partes iguales", señaló el grupo galo en un comunicado.

Pimentel se mostró también a favor de una compra de acciones por valor de 4.000 millones de reales (unos 2.544 millones de dólares) que el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) pretende desembolsar al Pao de Açucar para facilitar su reestructuración a partir de la posible asociación con Carrefour.

"Es una operación que tiene méritos. El banco tiene autonomía para evaluarla, juzgar el riesgo y hacer o no el aporte de recursos necesarios. No es una operación por fuera de lo común", apuntó Pimentel, quien descartó que la fusión concentre el mercado minorista en el nuevo grupo.

"Por los datos del sector, si la fusión se concreta sólo va a concentrar el 26 o el 27 por ciento, como máximo, del mercado del consumo detallista", subrayó Pimentel.

De otro lado, la Fuerza Sindical, la segunda mayor central obrera del país, pidió a través de un comunicado que la fusión "preserve los empleos" y se haga con total "transparencia", aunque advirtió sobre los riesgos de un "monopolio" en el sector del consumo detallista.

Para que una fusión se concrete necesita ser aprobada por el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), organismo antimonopolio de Brasil, que tiene reservas sobre el caso por la concentración de mercado que puede suponer.