Una corte en Egipto ordenó el jueves una revisión independiente a una controvertida evidencia forense utilizada en defensa de dos policías acusados de golpear y matar a un joven empresario que ayudó desatar la revuelta popular en el país.

El reporte estatal forense concluyó que Khaled Said murió por haber tragado un paquete con drogas. El hallazgo ha sido ridiculizado porque se han mostrado fotografías del joven golpeado, con la cara ensangrentada y la quijada destrozada.

La muerte de Said en junio del año pasado en Alejandría capturó la atención de millones en Egipto y ayudó a detonar el levantamiento de 18 días que concluyó con la caída del presidente Hosni Mubarak en febrero de este año.

Testigos dicen que policías sacaron a Said de un café internet después de una discusión y lo golpearon salvajemente en la acera.

Se esperaba que la corte emitiera un veredicto el jueves, pero en lugar de eso ordenó revisar la evidencia y el juicio se reanudará el 26 de septiembre.

La familia de Said estuvo de acuerdo con la revisión, la cual da una oportunidad para que puedan agregarse acusaciones más serias de homicidio contra los policías, acusados actualmente de arresto ilegal y uso excesivo de la fuerza.

"Los queremos ejecutados", dijo Zara, hermana de Said.

El tribunal informó que un comité de expertos forenses de tres universidades egipcias revisarán el reporte sobre la muerte del joven.

Mientras se realizaba la audiencia, unas 200 personas afuera de la corte gritaban consignas contra los gobernantes militares de Egipto en protesta por lo que ellos perciben como la lentitud para enjuiciar a Mubarak y los fieles a su régimen.