Un aliado crucial de la agrupación chiíta Jezbolá advirtió el viernes que podría darse una guerra civil en el Líbano luego que un tribunal internacional acusó a miembros del grupo de la muerte del ex primer ministro libanés Rafik Hariri.

El dirigente druso Walid Jumblatt dijo durante una conferencia de prensa que la estabilidad es más importante que la justicia en este país profundamente dividido.

El respaldo de Jumblatt es crucial si las autoridades libanesas pretenden cooperar con la corte internacional.

El bloque de Jumblatt le da a Jezbolá una mayoría en el Parlamento.

Es probable que se estanquen los esfuerzos de los fiscales internacionales que investigan el atentado de 2005 en el que la detonación de un camión cargado con explosivos mató a Hariri y a otras 22 personas en Beirut.

Los fiscales de la corte internacional respaldada por Naciones Unidas emitieron órdenes de captura el jueves, dos de ellas contra integrantes de Jezbolá.