El tricampeón Alberto Contador afirma que tiene el temple para revalidar su título en el Tour de Francia en medio de la intensa presión y los cuestionamientos por un caso de dopaje que sigue su curso.

El español emprenderá la búsqueda de una cuarta victoria en la ronda gala a partir del sábado, luego que la Federación Española de Ciclismo le exoneró por el consumo clembuterol en la pasada edición.

Pero la Unión Ciclista Internacional y la Agencia Mundial Antidopaje apelaron el fallo de las autoridades españolas ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo. Si el recurso prospera, Contador afronta la posibilidad de perder el título que ganó en 2010 justo después de haber ganado otro.

"Sería totalmente ridículo", respondió Contador el jueves en una rueda de prensa cuando le preguntaron si al final de todo el TAS falle en su contra. "Desde principios de temporada nadie ha pasado más controles que yo y, como ha quedado demostrado, sigo ganando en cada carrera que voy. Tengo claro que en este Tour voy a ser el más controlado".

El campeón del reciente Giro de Italia también respondió a la presión que afronta al estar en la mirilla de todos.

"Sabemos que el Tour es la carrera donde tienes más presión, sólo hay que mirar cuantos periodistas hay aquí, pero por supuesto que no hay presión solo en la carretera sino también fuera, especialmente en los últimos tiempos", declaró Contador. "Estoy advertido de esto, pero lo que es importante es centrare en la carrera, mantener el objetivo en mi cabeza".

Contador pudo percibir de inmediato que le espera un entorno enrarecido en Francia, ya que fue abucheado por los espectadores durante la presentación oficial de los equipos que competirán en el Tour.

Pero el español de 28 años no es alguien que se arreda fácilmente, dueño de la estirpe que es esencial en todo campeón.

Compitió en el mismo equipo con el legendario Lance Armstrong en el Tour de 2009, sabiendo superar las intrigas a lo interno para vencer al siete veces campeón y conseguir su segundo título.

El año pasado, Contador se enfrascó en un vibrante duelo con el luxemburgués Andy Schleck, el cual se definió en las montañas.

Contador no tuvo reparos de aprovechar cuando la bicicleta de Schleck perdió la cadena durante un ascenso. Fue fustigado por no mostrar deportividad, aunque eso fue lo que marcó la diferencia en la carrera.

Pero la alegría fue efímera, cuando unas cuantas semanas después trascendió el positivo por clembuterol en el segundo día de descanso del Tour.

La federación española, sin embargo, aceptó la explicación de Contador: el consumo fue accidental y de una pequeña dosis en un filete de carne contaminado.

Acompañado por el jefe del equipo Saxo Bank Bjarne Riis y sus compañeros, Contador replicó con parquedad cuando le preguntaron si se le debió haber permitido competir.

"Mi postura siempre ha sido de tolerancia cero con el dopaje", dijo Contador.

Para el director del Tour Christian Prudhomme, "cuesta entender que un año después esto sigue sin dilucidarse". La UCI ha criticado las "excesivas demoras" en el manejo del caso.

"No podemos hacer nada al respecto. El sistema funciona así", dijo Riis. "Alberto fue absuelto por el ciclismo y mientras siga así, continuaremos apoyándole".