El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió hoy medidas específicas para proteger a los niños en los conflictos armados, ante el aumento de los ataques a escuelas y hospitales en enfrentamientos de todo el mundo.

"La amenaza de medidas específicas contra los que siguen violando los derechos de los niños es creíble y efectiva", dijo el máximo responsable de la ONU, que participó hoy en una mesa redonda sobre este asunto.

Ban abogó por negociar una resolución del consejo de seguridad "que añada los ataques a escuelas y hospitales a los informes anuales de niños en conflictos armados", en el debate organizado por la representante especial del organismo para los Niños en los Conflictos Armados, Radhika Coomaraswamy, y por el embajador de Alemania ante Naciones Unidas, Peter Wittig.

"La protección a escuelas y hospitales es central en el trabajo de la ONU para proteger a los niños de aquellos que quieren negarles el acceso a la educación y a la salud", defendió.

El secretario general señaló que iniciativas previas de la ONU, de diversos gobiernos, la sociedad civil y algunas organizaciones no gubernamentales contra violaciones de derechos de los niños han tenido resultados positivos.

"Estos esfuerzos, así como el plan de acción que se trató en la resolución 1539 del Consejo de Seguridad y otras posteriores, han llevado a firmar quince planes que cubren nueve áreas de conflicto", explicó.

Bajo esta resolución, las partes nombradas en los informes del secretario general están obligadas a elaborar proyectos concretos para dejar de reclutar a niños como soldados.

En esta línea, Ban elogió a Chad por comprometerse a alejar a los niños asociados con sus fuerzas de seguridad, y recordó que cuando este país implemente el plan de acción para hacerlo, será eliminado de la "lista de la vergüenza".

Asimismo, animó a los Gobiernos de la República Democrática del Congo, Birmania, Sudán, y al Transitorio de Somalia, "a que sigan su ejemplo".

Por su parte, la enviada especial de la ONU para la educación básica, la jequesa catarí Moza bin Nasser, consideró que "privar a los niños del derechos a la educación y a que aprendan de manera segura es una manera de quitarles el derecho real al futuro".

"Confío en que se den cuenta del problema y de que actúen al respecto", dijo la jequesa catarí, que recordó al Consejo de Seguridad de la ONU que los países tienen ahora "la oportunidad de recuperar a los niños de esos ataques y de darles un futuro mejor".

Agregó que los países "tienen el poder, les insto a que los utilicen".

Además, la directora general del fondo de UNESCO, Irina Bokova, señaló que entre 1998 y 2008 murieron dos millones de niños en los conflictos y otros seis millones quedaron discapacitados.

"Hay unos 300.000 niños soldados y la violencia sexual se está convirtiendo en sistemática en el mundo. Las aulas y los niños que en ellas se sientan son contemplados como objetivos legítimos", lamentó Bokova, que consideró la situación "como una crisis humanitaria, y un desastre para el desarrollo a largo plazo".