La exportadora monopolista rusa Inter RAO SEU suspendió pasada la medianoche los suministros de electricidad a la vecina Bielorrusia por impago, informa hoy la agencia RIA-Nóvosti.

La compañía declaró que esta decisión obedece a que no ha recibido de su contraparte bielorrusa, Belenergo, el pago por los suministros de energía eléctrica.

"El pago no ha llegado. Se ha instruido al operador del sistema que corte el suministro a partir de las 00.00 horas (hora de Moscú) del 29 de junio", dijo a la agencia Interfax Antón Nazárov, representante de Inter RAO SEU.

Sin embargo, la suspensión del suministro de electricidad rusa -que cubre el 12 % del total del consumo bielorruso- no afectó mucho al país, informó un corresponsal del Servicio Ruso de Noticias.

"La única desventaja fue el aumento del costo de electricidad. Salía más barato comprarlo de Rusia que producirlo en territorio bielorruso", agregó la fuente.

Pese a las declaraciones anteriores del viceprimer ministro ruso Ígor Sechin de que la decisión no tiene motivaciones políticas, algunos expertos, citados por el diario Nezavísimaya Gazeta, afirman lo contrario.

El conflicto eléctrico coincidió con toda una campaña de los medios oficialistas rusos contra su vecino occidental y, ante todo, de varios documentales que atacaron directamente al presidente bielorruso Alexandr Lukashenko.

Los expertos no descartan la posibilidad de que Bielorrusia a su vez podría cortar el suministro eléctrico a las bases militares rusas que se encuentran en su territorio.

El pasado día 9 la monopolista rusa redujo casi a la mitad el flujo eléctrico hacia Bielorrusia debido a los impagos acumulados desde febrero, por un monto de unos 1.500 millones de rublos (unos 55 millones de dólares).

Los suministros fueron restablecidos a pleno volumen cuatro días después gracias al acuerdo sobre el calendario de pagos.

El plazo para pagar el segundo tramo venció el día 20 de este mes, pero Belenergo solicitó una semana de prórroga, petición a la que accedió la parte rusa.

Bielorrusia, que padece una grave crisis económica y experimenta una aguda escasez de divisas, obtuvo el pasado día 9 un crédito de estabilización de 3.000 millones de dólares del Banco Euroasiático de Desarrollo (BED).

El primer tramo del empréstito, 800 millones de dólares, será entregado antes de finales de mes, según declaró el vicepresidente del BED y director ejecutivo del Fondo Anticrisis de esa entidad bancaria, Serguéi Shatálov.

El BED, creado en 2006 por Rusia y Kazajistán y en el que también participan Armenia, Tayikistán y Bielorrusia, es una institución financiera internacional llamada a favorecer la cooperación y el crecimiento económico en el espacio euroasiático.