El gobierno de Rusia cortó el suministro eléctrico a Bielorrusia debido al retraso en sus pagos por el servicio, lo que agravará la tensión para su vecino que enfrenta apuros económicos.

Las importaciones de electricidad de Rusia significan el 10% de las necesidades de Bielorrusia, pero la suspensión del servicio a partir del miércoles ciertamente incrementará la presión sobre Bielorrussia, que ya se encuentra en medio de su peor crisis financiera desde el derrumbe de la Unión Soviética en 1991.

Recientemente devaluó su moneda nacional, lo que provocó compras de pánico.

Rusia ha sido tradicionalmente el principal aliado de Bielorrusia pero en los últimos años ha eliminado algunos subsidios económicos para presionar al país para mantener el control sobre las instalaciones industriales de Bielorrusia.

Expertos independientes consideran que Bielorrusia necesita por lo menos 9.000 millones dé dólares en prestamos para estabilizar sus finanzas.