La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) firmó hoy un crédito de 1.500 millones de dólares con ocho bancos y dos empresas de Japón, que la petrolera devolverá principalmente en efectivo, y servirá para ampliar la producción de dos refinerías.

Los recursos "son para dos proyectos de refinación", las plantas de El Palito y Puerto la Cruz (costa oriental), en las que se prevé aumentar la capacidad hasta los 280.000 y 210.000 barriles diarios de cara a 2015, respectivamente, señaló el presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, a los periodistas.

El también ministro de Energía y Petróleo destacó que, además de un mayor procesamiento de crudo pesado de la Faja del Orinoco, el dinero japonés permitirá la producción de diesel en la refinería de El Palito, que podrá ser exportado más adelante "al mercado internacional".

El crédito, a un plazo de 15 años y a una tasa LIBOR de 3,88, se suscribió con representantes del estatal Banco de Cooperación Internacional de Japón (JBIC) y con otras siete entidades financieras niponas y las empresas Mitsubishi e Itochu.

"La forma principal de pago es en efectivo", dijo el ministro al destacar que se admite también el pago a través de petróleo, por lo que Venezuela estudia enviar "uno o dos millones" de barriles anuales a Japón, dependiendo del precio del mercado.

"Nuestro objetivo es construir una vía comercial, la posibilidad de que enviemos petróleo para allá sigue abriendo camino para seguir preparando logística para nuestro envío de petróleo hacia el mercado asiático, ya no solamente China sino también Japón", destacó.

Anteriormente, fuentes diplomáticas niponas en Caracas habían indicado que el crédito sería a cambio del envió de tres millones de barriles crudos anuales, durante cinco años, que servirían para la generación de energía termoeléctrica en Japón, tras el accidente nuclear de Fukushima de marzo pasado.

Ramírez anunció, además, que PDVSA está avanzando con bancos de Italia un proyecto de financiamiento parecido al de Japón por 1.500 millones de dólares que servirá a la italiana Eni "al desarrollo" de dos de sus bloques y de una "refinería generada".

Del mismo modo, PDVSA prevé la firma de un crédito por 4.000 millones de dólares con bancos chinos que se revertirán en los proyectos en el país de la China National Petroleum Corporation (CNPC).

Ramírez dijo que este tipo de negocios se están acelerando por medidas como las sanciones que Estados Unidos impuso a PDVSA y a otras seis empresas por apoyar el sector energético de Irán.

Las sanciones, anunciados el 24 de mayo, inhabilitan a PDVSA a firmar contratos con la Administración estadounidense y a recibir financiación de ese país en sus operaciones de importación y exportación, lo que no existe desde hace un lustro.

"Lo que hacen estas amenazas de Estados Unidos es ponernos a nosotros en guardia de que tenemos que profundizar y acelerar nuestra diversificación tecnológica" con que países tan importantes como China como Japón, dijo Ramírez.

El ministro también hizo referencia a la producción mundial de petróleo acordada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) e insistió en su posición de no aumentar las cuotas.

"Nosotros insistimos de que no es necesario aumentar la producción", subrayó Ramírez.

"La situación económica internacional luce con muchas incertidumbres todavía. La situación económica en los EE.UU. no da signos de recuperación, en la zona euro se complica y arrastra a los países más débiles de la zona como Grecia, Portugal, España", indicó.