El Gobierno de Costa Rica ordenó hoy a la Iglesia Católica sacar del aire una campaña publicitaria de radio en contra de la fecundación in vitro (FIV), en la que se escuchan voces infantiles.

La Iglesia recurrió en los últimos días a una campaña radial en la que aparece la voz de niños que "lamentan" que para poder nacer, sus hermanos tuvieran que morir en un laboratorio, como parte de sus acciones para impedir la aprobación de la fecundación fuera del vientre materno en el país centroamericano.

El director de la Oficina de Control de Propaganda del Ministerio de Gobernación de Costa Rica, José Antonio Pastor, explicó a medio locales que el veto a la campaña no está relacionado a la posición particular de la Iglesia Católica sobre el método de fecundación asistida in vitro, sino al uso de menores de edad para hablar del tema.

"Que una niña salga en un anuncio diciendo que mataron a sus hermanos en un laboratorio, es crear una discriminación hacia las personas que nacieron por medio de la técnica", apuntó.

La campaña, trasmitida en Radio Fides, propiedad del clero, ha sido fuertemente criticada por grupos defensores de los derechos humanos, ciudadanos comunes en las redes sociales y hasta por autoridades locales.

En uno de los anuncios, una voz de niña dice: "Hola. Soy Sofi, la tercera de tres hermanitos, y, aunque mis papitos me amen con todo su corazón, sé que para venir al mundo mis otros siete hermanitos murieron en un laboratorio".

Luego, una voz adulta señala: "¿Quién tiene derecho a decidir sobre la vida de los otros? ¡La fecundación in vitro atenta contra la vida!".

En otro, la misma niña cuestiona "Yo sí nací, ¿por qué mis hermanitos no?".

Radio Fides manifestó a través de Facebook que con la medida gubernamental "se ha violado" la "libertad de expresión" y que "los católicos no podemos opinar en Costa Rica".

La emisora anunció además que presentarán esta misma semana un recurso de amparo en contra de la resolución del oficina gubernamental que vetó su campaña contra la fecundación in vitro.

El obispo de Cartago, José Francisco Ulloa, defendió este martes los anuncios y aseguró que no tienen por objeto afectar la autoestima de los niños que han nacido gracias a la fecundación fuera del vientre materno, sino simplemente hacer que los adultos tomen conciencia de las consecuencias de esa técnica.

"Los anuncios no culpabilizan, dicen la verdad. Todos lamentamos que hayan muerto tantos niños. Buscamos que la gente entienda que hay muertes en este proceso, muertes de embriones que tienen derecho a la vida", subrayó.

La fecundación un vitro subió a la palestra en Costa Rica luego de que en agosto pasado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llamara la atención al país por la violación de los derechos de las parejas con problemas de infertilidad, pues esta técnica está prohibida en el país centroamericano desde el 2000 debido a un fallo de la Sala Constitucional.

El informe de la CIDH recomendó a Costa Rica, la única nación de América donde el tratamiento no se realiza, a modificar la situación, por lo que el Gobierno trató de impulsar una ley que abriera las puertas a la fecundación in vitro, pero el proyecto fue desechado por el Congreso.

La CIDH dio plazo a Costa Rica hasta el 31 de julio para contar con una legislación que contemple la FIV, de lo contrario, elevará el caso a conocimiento de la CorteIDH y el país deberá sentarse en el banquillo de los acusados.