Las personas han desaparecido de los últimos trabajos de la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide, Premio PhotoEspaña 2010, quien en el libro "No hay nadie" ha reunido veinticinco imágenes de la India plagadas de ausencias.

La obra es el primer volumen de la colección Álbum, en la que La Fabrica Editorial pretende reunir trabajos concretos y escogidos de los mejores autores contemporáneos.

Con un texto inédito de Òscar Pujol, director del Instituto Cervantes de Nueva Delhi y al que Graciela Iturbide (Ciudad de México, 1942) conoció en uno de sus viajes a la India, "No hay nadie" recoge imágenes en blanco y negro tomadas entre 1997 y 2010 en las ciudades de Benarés, Bombay y Calcuta.

"El pasado año viaje a Benarés para llevar a cabo este proyecto que me propusieron tras ganar el Premio PhotoEspaña pero estando allí enferme y no pude tomar todas las fotografías que deseaba. Por ello, de regreso, busque en mis archivos imágenes de paisajes y objetos, ya que la gente ha ido desapareciendo de mis imágenes, en las que siempre queda la huella del hombre", afirmó Graciela Iturbide durante una entrevista con Efe.

En su búsqueda de la sorpresa, "sin la que no podría trabajar", se ha centrado en unos objetos y paisajes "que me han llamado la atención por diferentes motivos", como las imágenes de los efectos utilizados por un mendigo en la India, los árboles llenos de relojes que no funcionan o los antiguos ventiladores que mueven el pelo de las bailarinas de Bollywood.

La India, "país que me atrae por sus contradicciones y por su espontaneidad a pesar de su pobreza", es un lugar difícil que la fotógrafa, una de las más destacadas de la escena contemporánea internacional, entendió gracias a numerosas lecturas de grandes escritores.

"En mis viajes la lectura es muy importante. Mis ojos ven un país, pero me gusta contar con el punto de vista de buenos escritores", comentó.

Jardines, árboles extraños "y en terapia", pájaros, son en la actualidad sujetos de la mirada de Iturbide, quien también trabaja en un proyecto sobre Cerdeña, quiere continuar el iniciado sobre Roma y está comprometida con la Fundación Lápiz, de Los Ángeles, para hacer un trabajo sobre la industria cinematográfica, sobre la decadencia de Hollywood.

"Se trata de buscar situaciones que tienen que ver con el momento que estás y vas armando tu visión". Una visión que la artista mostrará próximamente en el Museo Amparo, de Puebla (México), en una exposición en la que exhibirá sus trabajos más recientes, reflejo de las sorpresas que actualmente llenan su obra, que desde sus inicios ha estado marcada por su amistad con "el maestro" mexicano Manuel Álvarez Bravo.

Premio Hasselblad, la cámara es para ella un pretexto. "Si la haces cómplice, es un instrumento que te permite conocer el mundo y las culturas".

Aunque está considerada como una artista esencial para entender la evolución de la fotografía en México y en América Latina, Graciela Iturbide considera que no existe una mirada común.

"La mirada no es la misma, cada quien tiene una mirada que no te encajona en lo que es el mirar de América Latina o el mirar de México. Evidentemente tienes influencia de tu cultura pero después tu te vas desarrollando, vas teniendo una propia mirada que tiene que ver también con otros países que has conocido, con otros fotógrafos que te han influenciado".

Igual ocurre, en su opinión, con los escritores. "El boom de la literatura latinoamericana, del realismo mágico, fue una iniciativa editorial. ¿Qué tiene que ver García Márquez con Vargas Llosa? ¿Qué tiene que ver Juan Rulfo con Cortazar? y todos son latinoamericanos. En este momento defiendo la mirada de cada autor en cada disciplina, sea latinoamericano, sea europeo, sea español".

En cuanto al momento de la fotografía en Latinoamérica, considera que a pesar de que la situación económica no es buena "hay muchos fotógrafos que hacen un trabajo destacado. En México, en Brasil y ahora también en Perú, los fotógrafos tienen un lugar muy importante. Es una fotografía que ha dejado huella, que vale la pena y con una presencia fuerte".

Graciela Iturbide, a la que se dedicará una exposición retrospectiva en el Encuentro de Arles (Francia) que comenzará en julio, afirma rotunda que "la fotografía no es verdad. Es una mentira porque es muy subjetiva. Siempre esta subjetividad eres tu y es la complicidad que tienes con la gente".